Working Girl: la independencia definitiva de Little Boots

Working Girl: la independencia definitiva de Little Boots
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Working Girl: la independencia definitiva de Little Boots

Little Boots

Working Girl

Discográfica:

On Repeat

Año:

2015

8.0

· 13 Agosto, 2015

Sin excesiva pena ni tampoco abrumadora gloria, Victoria Hesketh sigue intentando encontrar su merecido puesto en el mundo de la música. La cantante y productora británica, más conocida como Little Boots, se ha marcado (sin esperarlo) uno de los discos más contundentes del año.

Lejos de Hands, aquel pretencioso debut que ha envejecido bastante mal, y del desaprovechado Nocturnes, Hesketh decidió romper su relación laboral con su discográfica y buscarse la vida por sí misma. Sin presiones comerciales ni involucramientos innecesarios en su sonido, Working Girl parece ser su disco definitivo. Viendo que la mayor parte de la temática de las letras se centra en la mujer trabajadora y las igualdades de sexo en el mundo laboral, intuimos que Hesketh no ha tenido un camino fácil hasta ahora. Con una estética deliciosa, inspirada en las oficinas de los años ochenta, el tercer álbum de Little Boots arranca con el oscuro beat de Working Girl, quizás uno de los mejores temas de su carrera, de largo. Algunos se decantan por el instantáneo No Pressure, una canción que seguramente Kylie Minogue hubiese soñado con tener en su repertorio, mientras que otros prefieren Bussines Pleasure, que se regocija de nuevo en ese hilo conductor de corte feminista aunque que deja entrever algunas de las carencias que este disco tiene.

Crítica - Little Boots Working Girl

Carencias aparte, como pueden ser lo frío que deja al oyente su primera escucha, o la presencia de temas que no acaban de despegar nunca (Taste It o Real Girl, por ejemplo), Working Girl se basta de un buen número de ganchos ejecutados con la inteligencia necesaria para que el disco vaya creciendo progresivamente. Los BPM de Heroine caldean el ambiente en pleno ecuador, en tanto que Paradise surge como una especie de oasis entre tanta poesía empresarial: una melodía brillante con unos puentes totalmente adictivos, que dejan bastante claro al nivel que las producciones de Hesketh pueden llegar si esta se lo toma realmente en serio.

No acabará siendo un disco trascendental para la música dance y es probable que tampoco llegue a encandilar al gran público, pero Working Girl, escucha tras escucha, acaba transformándose en un disco necesario para el pop femenino actual. Toda una declaración de intenciones que bien podría haber sido su carta de debut hace años cuando la prestigiosa BBC la catapultó a la fama.

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