Robert Durst, ¿pobre niño rico o asesino en serie?

Robert Durst, ¿pobre niño rico o asesino en serie?
B-SIDE MAGAZINE // PARA HABLAR DE ARTE... HAY QUE HACERLO CON ARTE

Robert Durst, ¿pobre niño rico o asesino en serie?

Por · 4 mayo, 2015
Robert Durst, ¿pobre niño rico o asesino en serie?

The Jinx es una excelente mini serie documental de 6 capítulos que intenta desenmarañar la vida (¿y crímenes?) del millonario Robert Dust. HBO y Andrew Jarecki, autor de Capturing the Friedmans, intentan encontrar la verdad escondida detrás de décadas de sospechas.

En el año 2003, Andrew Jarecki debutaba con una obra maestra del documental, Capturing the Friedmans. La película dejaba al espectador estupefacto, cada escena subía el nivel de incredulidad, fascinación e indignación respecto a la anterior. Andrew Jarecki cosechó premios y aplausos por festivales de todo el mundo y, tras un periodo de inactividad, ya en el año 2010, volvía al documental produciendo el genial Catfish y debutaba en el cine de ficción con Todas las cosas buenas. La película protagonizada por Ryan Gosling y Kristen Dunst cosechó malas críticas y no suscitó demasiado interés, pero Jarecki recibió una llamada telefónica de uno de sus espectadores, nada más y nada menos que Robert Durst, la persona en la que se basaba el guión. Jarecki pidió entrevistarlo y el multimillonario neoyorkino aceptó. Esa llamada fue el germen de The Jinx, volvía así al género documental.

En Todas las cosas buenas ya había muchos detalles que veremos ampliados en esta ocasión. Con más de cuatro horas de material para exponernos cada detalle de la investigación de los supuestos crímenes de Robert Durst, el documental mezcla la investigación con partes de la biografía del empresario. Robert es el hijo mayor de Seymour Durst, uno de los 5 propietarios inmobiliarios más importantes de Manhattan. Saltó a la fama en los 80 cuando su esposa desapareció en extrañas circunstancias y, aunque Robert fue el principal sospechoso, nunca se pudo demostrar su implicación en la desaparición. En el año 2000, Susan Berman, mejor amiga de Robert y portavoz durante el acoso de la prensa en los años 80, aparece asesinada en su casa de Los Ángeles; aunque todo apunta otra vez a Robert, la policía no es capaz de probar nada. En el año 2001, el vecino de Durst (Robert se hacía pasar por una mujer muda en aquel entonces) aparece descuartizado en Galveston (Texas). Es justo en ese momento donde arranca la narración de The Jinx.

Es recomendable no saber mucho más datos sobre el caso de Robert Durst y dejar que el documental te vaya atrapando y sorprendiendo. Durante los 6 capítulos conoceremos testimonios de familiares, antiguos amigos, abogados y familiares de las supuestas víctimas del excéntrico multimillonario. Esta vez Andrew Jarecki no ha tenido tanta suerte como en Capturing the Friedmans (familia que era aficionada a grabar cada momento de sus vidas) y, aunque tiene una gran cantidad de material de archivo, ha tenido que rodar alguna escena que reconstruye parte de los hechos de los distintos casos. Jarecki mezcla estas reconstrucciones con imágenes de archivo, las entrevistas a los protagonistas de las distintas investigaciones y una entrevista al propio Robert Durst, que acude con su abogado a las distintas sesiones de grabación. Durante esas entrevistas, conoceremos como perdió a su madre y su frustración al ser obligado a llevar una vida que nunca quiso. Se puede llegar hasta a compadecer en algún momento al pobre niño rico que (según cuenta) ha sido toda su vida.

El desenlace de The Jinx es ya uno de los grandes momentos televisivos de este 2015

Pero The Jinx es, sobre todo, la investigación sobre una serie de crímenes. Andrew Jarecki ha llegado a conseguir nuevamente la detención de Robert Durst, que actualmente se encuentra a la espera de juicio. La prueba que deja en jaque al protagonista durante el metraje (y que no desvelaremos) es digna de un relato “Holmesiano”. Conoceremos la reveladora pista en el final del episodio 5 y asistiremos con el corazón en un puño al visionado de la sexta entrega en la que el director y su equipo tienden una “trampa” a Durst. El desenlace de The Jinx es ya uno de los grandes momentos que nos va a dejar la televisión en el 2015, y se une a esa lista de grandes documentales que han conseguido llegar más allá de lo que la misma policía fue capaz, como la obra maestra de Errol Morris, The Thin Blue Line, u otra de las joyas documentales de la HBO, la trilogía Paradise Lost.

La voz en off del propio Durst y el resto de evidencias dejan poco margen a la sospecha, pero ya se sabe que corren tiempos en lo que hasta al más ladrón de los políticos o banqueros enarbola la etiqueta de “presunto”. Y aunque parece que los poderosos siempre pueden salirse con la suya, mientras tanto el espectador decide, ¿pobre niño rico o asesino en serie?

PUBLICIDAD

Lo más B-side en tu correo

¡Comparte!

Queremos conocerte mejor... »