De Los Brady a Mom: la evolución de las madres televisivas

De Los Brady a Mom: la evolución de las madres televisivas
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De La tribu de los Brady a Mom: la evolución de las madres televisivas

Por · 2 Mayo, 2015
De La tribu de los Brady a Mom: la evolución de las madres televisivas

Manipuladoras, histéricas, adictas al trabajo o reinas del orden y la limpieza. Madre no hay más que una y cada cual tiene sus peculiaridades, también en la televisión.

Las hemos visto sufrir por sus hijos, hacer malabarismos para conciliar su vida profesional con la personal e incluso asumiendo la figura paterna. Con motivo de su día, repasamos la evolución que ha tenido su figura en la pequeña pantalla a través de algunas de las madres más representativas.

Años 70

Madres televisión - La tribu de los Brady

En las series familiares de los 70 la figura de la madre es muy tradicional. Un ejemplo de serie de la época, La tribu de los Brady (1969 – 1974), mostraba el día a día de una familia particular formada por Mike y Carol y sus respectivos progenitores: tres hijos por parte de él y tres hijas por parte de ella. La figura de Carol (Florence Henderson) era la de una madre y esposa ejemplar, siempre dispuesta a ayudar a su marido y a sus retoños. A finales de la década, en 1978, se estrenaba la popular serie Dallas (1978 – 1991), donde la figura de la matriarca venía representada por Eleanor Ewing, ‘Miss Ellie’ (Barbara Bel Geddes y Donna Reed). Miembro de una poderosa familia dedicada al negocio petrolífero, sus tramas giraban en torno a la familia. Amorosa madre y esposa, permaneció junto a su marido durante 40 años, hasta la muerte de este.

Años 80

Madres televisión - Falcon Crest

Las mamás televisivas de los años 80 fueron alejándose de esa imagen sumisa y limitada al ámbito doméstico. Mostraban sus imperfecciones y debilidades e incluso se convertían en la mala malísima de la trama. A raíz del éxito de Dallas, otra nueva serie centrada en una rica familia dedicada al negocio del petróleo irrumpía en la parrilla. Se trata de Dinastía (1981 – 1989). En ella, la figura materna estaba representada por Krystle (Linda Evans), una sufrida mujer que se enfrentará a un aborto, a un secuestro y verá cómo su esposo se arruina. No obstante, no es ya una madre y esposa perfecta, pues tendrá varios amores extramatrimoniales, eso sí, sin acabar de consumar. Ese mismo año llegaría también Falcon Crest (1981 – 1990), la historia de otra adinerada familia, esta vez, dedicada a la industria del vino. Uno de los personajes más recordados de la serie es Angela Gioberti Channing (Jane Wyman), que se convierte en la matriarca tras la muerte de su padre y el desinterés de su hermano por la tierra. Viuda y madre de un hijo, es fría y despiadada, capaz de hacer todo lo posible por tener el control total de los viñedos. Ya a finales de la década, la serie Matrimonio con hijos (1987 – 1997) nos mostraría una madre de lo más atípica. Y es que Peggy (Katey Sagal) no es precisamente una madre y esposa “ejemplar”. Descuida las tareas de la casa, no duda en ridiculizar a los suyos y piensa más en comprarse un par de zapatos nuevos que en hacerles la cena.

Años 90

Madres televisión - Farmacia de guardia

En la década de los 90 la figura de la madre seguiría reclamando su espacio. Un buen ejemplo lo encontramos en la serie española Farmacia de guardia (1991 – 1995), donde Lourdes Cano (Concha Cuetos), farmacéutica, divorciada y madre de dos hijos, ejerce como columna vertebral de su familia. No solo será capaz de atender la farmacia familiar, sino que resolverá disputas y conflictos entre sus hijos o sus clientes. Al otro lado del charco, otra serie relacionada con el ámbito sanitario nos mostraba a unas mujeres fuertes capaces de compaginar su vida laboral con la familia. Urgencias (1994 – 2009), serie coral y longeva donde las haya, contaba la vida diaria del ficticio hospital County y de sus trabajadores. Varias de las protagonistas se convirtieron en madres durante el transcurso de la serie. La doctora Susan Lewis (Sherry Stringfield), que sigue en el hospital hasta que fracasa al no ser elegida como jefa de urgencias; o la jefa de enfermeras Carol Hathaway (Julianna Margulies), quien tuvo gemelas durante la sexta temporada. Aunque al principio planea cuidarlas sola y, tras una relación fallida con el nuevo doctor Luka Kovac (Goran Visnjic), finalmente decidirá marcharse a Seattle con su verdadero amor – y padre de las niñas -, el doctor Doug Ross (George Clooney).

Inicios de siglo

Madres televisión - Los Soprano

Entre finales de los años 90 y los primeros años del nuevo milenio, la figura materna fue cobrando un mayor protagonismo. Se empezarían a aceptar sus virtudes y sus defectos y se nos mostraría un mundo interior como nunca antes se había hecho. Daba comienzo la llamada Tercera edad dorada de la televisión, con HBO como embajadora de las nuevas series.

Si hay una serie que supo tratar las inquietudes de la mujer fue Sexo en Nueva York (1998 – 2004). A lo largo de seis temporadas, se trataron abiertamente muchos temas relacionados con el ámbito femenino. La maternidad fue, por supuesto, uno de ellos. Miranda (Cynthia Nixon), una cínica abogada con poco tiempo para pensar en niños, se queda embarazada de su intermitente novio Steve. Al principio duda si tenerlo o no, pero finalmente decide sacarlo adelante. En la serie vimos cómo logra coinciliar su vida familiar y profesional, además de abordar las cuestiones maternales cotidianas con mucho humor y desinhibición.

Otras dos series representativas de la época, también de la factoría HBO, fueron A dos metros bajo tierra (2001 – 2005) y Los Soprano (1999 – 2007). En la primera, la figura de la madre estuvo representada por Ruth Fisher (Frances Conroy). Convertida en la matriarca familiar tras la muerte de su marido en el primer capítulo, es una madre que se preocupa de sus tres hijos pero que reclama también su espacio y tiempo personal. Así, la vemos experimentando con nuevos amores -su matrimonio con su difunto marido se remonta casi a su adolescencia- y experiencias laborales alejadas del negocio familiar, una funeraria.

Carmela Soprano (Edie Falco) es otro ejemplo de un tipo de mujer que, aunque muy tradicional y centrada en el ámbito doméstico, tiene sus propias inquietudes. Madre de dos hijos, se preocupa de guiarles por el buen camino, de que aprueben sus exámenes y no se relacionen con malas compañías. Es la sufrida esposa de Tony Soprano, a quien perdona mil y una infidelidades. Ella, que nunca llegará a consumar ninguna, se verá tentada más de una vez a lo largo de la serie.

Un poco más adelante, en 2004, irrumpía con fuerza una serie, esta vez de ABC, centrada en las madres y esposas. Mujeres desesperadas (2004 – 2012) retrató las vidas de un grupo de mujeres de Wisteria Lane, una zona residencial de la ciudad ficticia de Fairview. La más maternal, en términos cuantitativos, es Lynette (Felicity Huffman), que tiene ya cuatro hijos al empezar la serie y tendrá un quinto más adelante. Su condición de madre no le impedirá trabajar como publicista -profesión que abandonó al casarse y que recupera durante la serie-. Luchadora y tremendamente irónica, se enfrenta a la infidelidad -con hija incluida- de su marido y a un cáncer. Es una muestra del nuevo tipo de mujeres que han aparecido más adelante en las series. Muy diferente a ella es Bree (Marcia Cross), madre, esposa, ama de casa y republicana, una amante de las tradiciones y de las apariencias. No nos extraña, pues, que no acepte la homosexualidad de su hijo, quien trata de adoptar una actitud heterosexual para, según su plan, vengarse en el momento menos pensado y volcar sobre ella todo su dolor.

Actualidad maternal

Madres televisión - The Good Wife

Los últimos años han traído series de altísima calidad, con personajes complejos y dotados de muchos matices. La figura de la madre sigue definiéndose y se presenta ya, en muchos casos, liberada del cliché de la perfecta ama de casa, sumisa y devota de sus hijos.

Un buen ejemplo de la evolución de la mujer -y de la madre- en la sociedad y, al mismo tiempo, en la pequeña pantalla, es Mad men (2007). Elegante como pocas, retrata la vida cotidiana de los publicistas de Sterling Cooper y su entorno, en la ciudad de Nueva York. A lo largo de sus siete temporadas -pronto nos dejará definitivamente-, ha sabido retratar la evolución de la mujer en la sociedad durante las década de los 60. En ella podemos ver tres ejemplos de madre diferenciados entre sí. Betty Draper (January Jones) empieza siendo una esposa y madre tradicional, ama de casa ejemplar y siempre pendiente de sus hijos. No obstante, su personaje empieza a cambiar cuando decide divorciarse de Don Draper (Jon Hamm). A pesar de que sigue manteniendo un estatus de mujer tradicional al cuidado de sus hijos, decide empezar a tener un mayor control sobre su vida. Joan Holloway (Christina Hendricks) es otra de las madres de la serie. En su caso, vemos cómo da a luz a su primer hijo durante el trancurso de la serie. Independiente y segura de sí misma, representa a la madre que decide no quedarse en casa, sino que mantiene su puesto de trabajo y cuida de su hijo en solitario tras finalizar la relación con su marido. Por último, Peggy Olson (Elisabeth Moss) es un ejemplo de la mujer que, literalmente, reniega de la maternidad. Tras tener un hijo al final de la primera temporada -del que ni siquiera sospechaba que estaba embarazada- renuncia a él y sigue con su vida en la agencia, donde va escalando posiciones poco a poco. Empezó como secretaria y, ya en la última temporada es una de las creativas más importantes de la firma.

Otro ejemplo de la evolución de la madre televisiva lo encontramos en una serie que, paradójicamente, está ambientada en lo que intuimos fue un pasado remoto. Juego de tronos (2011) es ya todo un fenómeno y sus fans se cuentan por millones alrededor del mundo. Dos madres, una ya desaparecida, representan dos caras opuestas de una misma moneda. Catelyn Stark (Michelle Fairley) se convierte en la matriarca del clan Stark tras la muerte de su marido, Ned Stark. Es una madre tradicional, bondadosa y celosa de sus hijos, a la par que fuerte y luchadora. La familia es muy importante para ella. También lo es para Cersei Lannister (Lena Headey), pero su modus operandi es muy diferente al de la norteña. La leona quiere lo mejor para sus hijos y, por extensión, lo mejor para su familia. Lo que significa, en última instancia, que quiere lo mejor para ella. Es una manipuladora hasta el extremo y no duda en emplear todas sus armas para conseguir lo que desea.

Ya de vuelta al siglo XXI, The Good Wife (2009) nos presenta a una súper madre en toda regla. Alicia Florrick (Julianna Margulies) debe hacerse cargo del cuidado y la manutención de sus hijos después de que su marido, ex fiscal del condado, sea destituido y encarcelado por corrupción. La guinda del pastel: unos vídeos que demuestran que se relacionaba con prostitutas. La situación la obliga a mudarse y a retomar su antiguo trabajo como abogada. Aunque públicamente sigue apoyando a su esposo, en el fondo no ha logrado perdonarle sus infidelidades.

Por último, mencionar una de las sitcoms que podemos ver actualmente en televisión: Mom (2013). Ligera y de argumento simple, nos presenta a tres generaciones de madres que, a primera vista poco tienen de ejemplar. Christy (Anna Faris) es la protagonista, una madre soltera y ex alcohólica que tuvo a su hija, Violet (Sadie Calvano) a los diecisiete años. Esta, que tiene dieciste años al comienzo de la serie, está embarazada. La precocidad les viene de familia, pues la madre de Christy, Bonnie (Allison Janney), también fue madre a los diecisiete.

Aunque siempre habrá excepciones, queda poco ya de esa madre perfecta que la pequeña pantalla mostraba hace varias décadas. La televisión ha sabido plasmar su evolución a lo largo de los años, atreviéndose a retratar sus defectos y debilidades, sus aspiraciones íntimas. Madres y mujeres imperfectas pero, sí, mucho más reales. Tal vez por eso no podemos evitar quererlas.

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