Battle Creek: Mucho ruido y pocas nueces

Battle Creek: Mucho ruido y pocas nueces
B-SIDE MAGAZINE // PARA HABLAR DE ARTE... HAY QUE HACERLO CON ARTE

Battle Creek: Mucho ruido y pocas nueces

Por · 5 marzo, 2015
Battle Creek: Mucho ruido y pocas nueces

Las expectativas aumentan cuando una producción reúne un elenco de categoría. Al conocer que Battle Creek nacía con Vince Gilligan (Breaking Bad) y David Shore (House) como padres, nuestra curiosidad se convirtió en máxima. Por desgracia, como ocurre a veces con esos grandes repartos que naufragan, la unión de estos referentes de la televisión ha hecho aguas…

Hace unos días se estrenaba Battle Creek, la nueva serie de CBS. Prometía ser muy jugosa, ya que conseguir aunar a dos referentes que han hecho historia en la pequeña pantalla son palabras mayores. Sin embargo, el capítulo piloto -técnicamente digno, lo único a decir verdad- denota tal cantidad de carencias que nos podría hacer replantearnos, seriamente, atrevernos a seguirla. Algunos de los síntomas diagnosticados son los siguientes:

1. Otra de detectives

Milton Chamberlain (Josh Duhamel) es un agente del FBI al que destinan a Battle Creek, Michigan, para conformar una sede allí. Elegante, de buen hacer y con todo tipo de recursos a su disposición para cumplir con una labor ejemplar. Por otro lado, Russ Agnew (Dean Winters) es un detective autóctono que trabaja en unas condiciones paupérrimas -sin material, sin tecnología, sin cualquier tipo de herramienta esencial para poder cumplir con su trabajo de forma adecuada-, las cuales le han hecho convertirse en un “tipo de la calle”. Pronto se ven obligados a trabajar juntos, y con mayor premura se pondrán de manifiesto las diferentes personalidades y formas de desempeñar su trabajo, lo que provocará conflictos entre ambos. O lo que es lo mismo, otra de detectives, que cumple con todos los clichés de rigor, el de “poli bueno, poli malo” incluido.

Cierto es que el planteamiento procura tener una vis cómica, pero teniendo en cuenta la cantidad de tiempo que llevan en parrilla series como CSI, NCIS, e incluyendo el bombazo que supuso el año pasado True Detective, con semejante planteamiento, esta serie tiene todas las papeletas para pasar completamente desapercibida.

2. Disparen al director de casting

Lo lógico ante un trama no muy brillante sería contar con un casting respetable, para al menos captar a seguidores particulares. De hecho, se ha contado con rostros conocidos… pero tampoco funciona. No solo nos referimos a que el elenco no esté en su mejor momento interpretativo, sino que la química entre ellos es absolutamente inexistente, lo cual hace naufragar aún más a esta nueva producción. Por momentos, la serie resulta tan desconcertante, que hace preguntarnos si no hubiera sido mejor opción optar por una sitcom -o intentar visionarla desde esa perspectiva-.

3. ¿Dónde está Vince?

Battle Creek - Vince Gilligan y David Shore

Confesamos que en este primero episodio encontrar rasgos característicos de Gilligan ha sido más complicado que encontrar a Wally en el Vicente Calderón. La marca predominante de la serie -por el momento- es la de Shore. La pareja protagonista vuelve a asemejarse a Sherlock Holmes y el Doctor Watson, como ocurría con House y Wilson. Es más, encontramos a un Russ/House completamente desaliñado cuyo lema para la vida es “no confíes en nadie” (¿os resulta familiar?) y un Milton/Wilson físicamente impecable, con el don de la palabra y la negociación.

No percibimos, y sería muy necesaria, la chispa Gilligan; esa capacidad de cautivar al espectador, como lo hiciera en su día con Breaking Bad y ahora ha vuelto a conseguir con Better Call Saul.

En síntesis, este estreno ha resultado sorprendentemente decepcionante. No obstante, por el respeto que ambos creadores merecen, procuraremos darle una nueva oportunidad a Battle Creek, con la esperanza de que despegue y no se cumplan nuestras previsiones de hundimiento…

PUBLICIDAD

Lo más B-side en tu correo

¡Comparte!

Queremos conocerte mejor... »