Pete Doherty, un talento escondido entre escándalos

Pete Doherty, un talento escondido entre escándalos
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Pete Doherty, un talento escondido entre escándalos

Por · 19 marzo, 2015
Pete Doherty, un talento escondido entre escándalos

Pete Doherty es uno de esos músicos tocados por una varita mágica, con un don especial, pero que a la vez están malditos y desperdician su enorme talento. Un excelente compositor que se pierde demasiado a menudo por el bosque de las adicciones…

A Doherty lo conocimos en 2002, con el lanzamiento de Up the Bracket, primer disco de The Libertines. La aparición de la nueva banda fue la respuesta inglesa a The Strokes, tan necesaria y esperada en una escena musical donde el rock vivía sus mínimos históricos. La prensa especializada y los amantes de este género, se rindieron ante ellos. El álbum, producido por Mick Jones, lo componían canciones potentes y llenas de energía que veían su más fiel interpretación en unos conciertos caóticos y las propias vidas de sus compositores, aún más ajetreadas. En 2004, The Libertines editaba su segundo trabajo, de nombre homónimo, que repetía excelentemente la fórmula del anterior, pero para ese entonces los problemas de Doherty con las drogas y la justicia ya eran de dominio público.

Peleas con su amigo y co-fundador de grupo, Carl Barat, estancias en prisión, intentos fallidos de rehabilitación y un sinfín de portadas en los tabloides le llevaron a su salida de The Libertines y a la formación de Babyshambles. Con esta segunda banda ha publicado tres trabajos que van de menos a más, encontrando en el tercero, y último hasta la fecha, un sonido maduro y sólido. En él podemos escuchar todo el esplendor de Pete Doherty cuando se centra en crear música, con canciones elaboradas, estribillos pegadizos, momentos épicos y otros más íntimos. También su producción en solitario está llena de buenas canciones, tanto en su debut como en colaboraciones con compañeros de profesión.

A estas alturas, parece evidente que no siempre es noticia por su música, o mejor dicho, casi nunca es su música lo que le proporciona la fama. En 2005 saltó a los tabloides su relación sentimental con la top model Kate Moss, un encuentro tormentoso que provocó el mayor cisma en la carrera de la modelo. Dejar atrás aquella unión le llevó diversos años, pero lo que nunca ha conseguido abandonar ha sido su adicción a las drogas y sus consecuentes problemas con la justicia.

Sus numerosos escándalos de posesión de drogas, robos o peleas, no han permitido que se tenga en cuenta su destreza musical. Estamos ante un músico extremadamente talentoso, que suele demostrar mejor sus dotes en temas lentos, canciones sosegadas donde se deja llevar y muestra su habilidad como letrista. A veces parece que no acaba de valorarse, que se dedica a la música porque es lo que sabe hacer, sin ser consciente de cómo de bien sabe hacerlo. Una persona vulnerable que se pierde en ese caos que le rodea.

Pete, que ahora parece algo más centrado, prepara la vuelta de The Libertines, ha prometido nuevo álbum en solitario y que los Babyshambles seguirán en activo. Para ir abriendo boca, hace unos días ponía a la venta Flags of the Old Regime, dedicado a su amiga de juergas y aficiones dañinas Amy Winehouse. Un medio tiempo que quizá de primeras no deje ver su magia, pero al que vale la pena darle una segunda y hasta una tercera oportunidad para terminar de percibir su inimitable sello.

¿Será capaz realmente de encauzar su vida y seguir regalándonos música tan bella? Aunque nunca sabremos hasta qué punto esa existencia ajetreada es precisamente la que le inspira…

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