Mikel Erentxun: "Corazones es el disco en el que más me he desnudado"

Mikel Erentxun: "Corazones es el disco en el que más me he desnudado"
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Mikel Erentxun: “Corazones es el disco en el que más me he desnudado”

Por · 27 marzo, 2015
Mikel Erentxun: “Corazones es el disco en el que más me he desnudado”

Fotografías: © David Vega

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Entrevistar a un artista como Mikel Erentxun supone conversar con una parte importante de la niñez y adolescencia de muchos de nosotros, pero también significa charlar con alguien en permanente evolución, ajeno a modas y, sobre todo, fiel a sí mismo y a su manera de entender la música.

Hace pocos días que vio la luz Corazones, el noveno disco en solitario del artista donostiarra y, según sus propias palabras, el más personal de su carrera, también el más ambicioso quizás. “Son 16 canciones escritas en primera persona, todas hablan de mí, todas parten de una movida que tuve con el corazón hace unos años y de todas las ramificaciones que puede dar eso de sí. Además he grabado yo todo, así que no se me ocurre una manera de personalizar más un trabajo”.

Con apabullante sinceridad, el propio Mikel desgrana la raíz de estas nuevas composiciones, detallando, no sin cierta emoción, lo que le ocurrió. “Tuve una obstrucción en una arteria. En realidad luego no ha sido tan grave como me temía, pero el susto fue increíble”. A pesar de eso, en aquellos días llegó a temer de verdad por su vida. “Creo que es imposible fingir miedo y yo estaba verdaderamente acojonado. Yo soy muy tremendista, muy Woody Allen, pero realmente tuve miedo”. Parece lógico, escuchándole, que ese temor se adueñara de él, ya que se considera una persona deportista y sana. “Todo surgió de repente. Empecé a sentir unas molestias durante un tiempo, pero no hice mucho caso, hasta que una tarde decidí ir al médico, me hicieron unas pruebas y acabé metido en una ambulancia camino de la UVI. La vida te puede cambiar en un instante y de repente te encuentras atado a una cama, desnudo e indefenso y al día siguiente te están operando”. Durante ese tiempo, además, su mujer estaba embarazada, así que realmente el miedo se apoderó de él.

Todo esto sirvió a nuestro invitado para plantearse algunas cuestiones vitales: “fue como una promesa que se hace uno a sí mismo cuando se está muriendo, ‘si no me muero, voy a hacer esto, lo tengo que contar’. O sea, que Corazones no habría sido posible si no me hubiera pasado lo que me pasó”. De esta manera fue madurando la idea de hacer un álbum donde plasmar todo lo vivido, sentido, sufrido y reflexionado en aquellos días. “Es un trabajo muy emotivo, donde los sentimientos están flotando por todos lados. No hay duda de que aquí me he implicado emocionalmente muchísimo más que en otros discos“.

Coincide que el mismo día de nuestro encuentro, las copias físicas acababan de llegar a la discográfica y solo unas horas antes Mikel pudo tenerlos en sus manos por primera vez. “Después de todo esto, es lógico que al verlo se me hayan saltado las lágrimas. Hay mucho de mí aquí dentro”, asegura con satisfacción mientras observa su obra terminada. “Sin duda alguna este es el disco en el que más me he desnudado, con diferencia. Si coges las letras y las analizas, es como una terapia de psicólogo. Me ha venido muy bien para liberarme de un susto importante. Además, en mis anteriores trabajos siempre había canciones de ficción, aquí no, aquí todo son sentimientos absolutamente personales”. Es innegable, Corazones es puro Mikel Erentxun, habla como él, respira como él, nos invita a conocerle mejor.

Entrevista - Mikel Erentxun, Corazones 5

Mikel no puede evitar emocionarse al ver las copias físicas de Corazones.

La composición de estos 16 temas ha sido, en ocasiones, dolorosa para su autor, quien asegura haber llorado en más de una ocasión. “Nunca había firmado todas las letras, ni siquiera la mitad. Siempre he contado con otras personas porque me resultaba muy difícil escribir, sobre todo porque muchas veces no sabía de qué hablar. En esta ocasión me ha venido todo muy fácil, algunas letras incluso me salieron incluso en el hospital“. Esto supone una manera de escribir completamente nueva para él, aunque confiesa que es probable que se trate de algo excepcional y duda poder crear su siguiente repertorio con esa facilidad.

Al comenzar la escucha de Corazones, el primer corte es El hombre que hay en mí, tema que además ha sido elegido como primer single. “Es una declaración de intenciones de contenido y de forma”. En cuanto al contenido, es clara esta afirmación, basta con escuchar la letra para darse cuenta de que quizás sea la presentación más sincera que el ex Duncan Dhu haya hecho nunca sobre sí mismo. Pero recalca, sobre todo, esa autoafirmación en la forma. “Para mí esto es fundamental, de hecho si no me gusta cómo suena un artista, ya lo escucho con pereza, aunque haya canciones brillantes”. El álbum que nos ocupa ha sido grabado, mezclado y masterizado por completo de manera analógica, hecho que se señala en su contraportada. “Es una manera de reivindicar el sonido analógico en esta era tan digital, hacer bandera de un tipo de grabación, de una forma de entender la música que es la que a mí me pone de verdad. Además al tocar yo, se produce una especie de imperfección sónica que le añade al rollo analógico un punto más familiar, más doméstico, más artesanal”. Artesanía, una palabra que repite en numerosas ocasiones, como clara definición de lo que ha supuesto esta manera de afrontar el proyecto. “Ahora mismo todo suena igual, todo está súper retocado, súper arreglado…”. En su opinión, las nuevas tecnologías aplicadas a la música son tremendamente perjudiciales, “sobre todo para el Rock & Roll, porque si eres Madonna puede funcionar, pero el Rock & Roll es muy visceral y cuando se hace demasiado con la cabeza, no funciona”. Es por ello que ha intentado por todos los medios que este larga duración suene creíble, de verdad.

Entrevista - Mikel Erentxun, Corazones 6
Entrevista - Mikel Erentxun, Corazones 3

Mikel Erentxun es un gran devorador de música, alguien al que le encanta escuchar la radio, ir a las tiendas, etc. Cada mes, en sus redes sociales publica una jugosa playlist con canciones de multitud de artistas y estilos. “Es cierto que pongo cosas actuales, pero siempre hay dos o tres canciones antiguas entre tantas novedades”. Afirma que le gusta que esas listas sean un tanto eclécticas. “Incluso últimamente me da por poner alguna canción ochentera de esos grupos de los que todo el mundo reniega pero que a todo el mundo le gustan. De esos que no quedan bien en las entrevistas”, admite entre risas. Pero al hablar de música lo tiene claro, “Desde hace ya mucho tiempo me he quedado atrapado en una época dorada para mí, que es la comprendida entre los años 1965 y 1975 más o menos. Creo que el Rock & Roll fue creciendo desde los años 50 y al llegar ahí tocó techo. Después del punk, como que desapareció”. Así que ahí están sus influencias, no las esconde. Los Beatles, Paul McCartney en solitario, Bob Dylan, Bowie, T. Rex, Led Zeppelin… “En Corazones hay muchos guiños y cualquiera que tenga un poco de cultura musical de esa época, va a descubrirlos”.

En Corazones hay muchos guiños al rock de los 60 y 70 y cualquiera que tenga un poco de cultura musical de esa época, va a descubrirlos

El anterior trabajo del donostiarra, 24 golpes, supuso una variación intencionada del registro vocal del intérprete. Su voz sonaba más rasgada y arenosa que lo que nos tenía acostumbrados hasta el momento. “La verdad es que a mí me encanta cómo está cantado ese álbum y mi idea era continuar por ahí, pero cuando empecé a trabajar con Paco Loco (coproductor del disco, junto al propio Erentxun) me convenció de que no sonaba natural y me dijo que intentara precisamente eso, cantar de la manera más natural posible”. Aquella experiencia de hace casi tres años fue un experimento para el artista, “A mí no me entusiasma mi voz y me apetecía jugar con ella como si fuera un instrumento más, pero lo cierto es que mi forma natural de cantar es esta, la que hay en Corazones“.

La influencia de Paco Loco en el resultado final del álbum es fundamental. “Me dijo que este era un disco súper honesto, que tenía que cantar como me saliera, sin forzar nada. Se perciben imperfecciones, de hecho las voces están grabadas todas en una sola toma, por eso hay algunos momentos de desafine. Pero está más que satisfecho con el resultado, así se le da al conjunto una dosis mayor de humanidad”. Ha sido un trabajo mano a mano entre ambos, “una experiencia maravillosa, muy divertida pero agotadora“. El reputado productor tiene su estudio ubicado en el Puerto de Santa María y hasta allí que se fue Mikel para dar forma a su disco más personal. “Es un estudio muy familiar y yo he estado viviendo con ellos en su casa, como uno más“, algo que les mantuvo ocupados durante tres semanas: “hemos tenido un buen ritmo de trabajo y tranquilidad, ya que 24 golpes por ejemplo fue grabado en diez días”.

Entrevista - Mikel Erentxun, Corazones 4

Una carrera tan completa como la de este veterano músico está plagada de éxitos, muchos de ellos al lado de Diego Vasallo, bajo el mítico proyecto Duncan Dhu, que regresó el año pasado con nuevas canciones (El duelo) y gira de reencuentro. El motivo de que el grupo se separara fue, fundamentalmente, que sus caminos a nivel musical empezaron a separarse. Es por ello que ahora, en plena madurez y con posiciones más cercanas, han vuelto a juntarse. “A largo plazo es más fácil que haya ahora un nuevo disco de Duncan que hace tres años, porque ahora sí que hemos vuelto a encontrar un punto de unión muy interesante. A lo mejor no volvemos a grabar nunca o a lo mejor lo hacemos el año que viene“. Aquella gira comenzó con un enorme éxito y expectación, pero una lesión de Diego obligó al músico a parar y el propio Mikel, con gran valentía y profesionalidad, la continuó en solitario. Por eso admite que la puerta de Duncan Dhu, a corto plazo, se ha quedado abierta. “Nos apetece retomar aquello que él no pudo hacer, haciendo unos cuantos conciertos para despedirnos de una manera un poco más bonita. Igual a finales de año nos volvemos a juntar”.

Mikel Erentxun diferencia continuamente su carrera en solitario de la que ha venido desarrollando junto a su compañero. De hecho, a la hora de componer asegura que si le sale algún tema que suena a Duncan Dhu, automáticamente lo deja a un lado. Son dos proyectos diferentes, lo tiene claro y le gusta separarlos, aunque “quizás haya dos canciones, Corazones y Los muros de Jerusalem que sí podrían haber estado en un disco de Duncan y, anecdóticamente, la música de Un corazón llamado muerte ya existía cuando estábamos preparando El duelode hecho se la mandé a Diego, pero a él le pareció demasiado rockera para ese disco. Esa es la única canción de las 16 cuya música estaba escrita antes de la incidencia cardíaca”.

Ya que desgranamos y nos centramos en lo que suena en Corazones, llama la atención y supone una gran noticia encontrarse con cortes como Un corazón llamado muerte o Vas a cansarte de mí, que muestran el lado más rockero y enérgico de su autor. Se nota que tenía ganas de desatarse un poco. “Todo ha sido un ‘in crescendo’. Para mí comenzó una nueva etapa con Detalle del miedo, ahí se cortaba con lo anterior y rompía esquemas, sobre todo en la forma de aproximarme a la música. Fue un disco premeditadamente anti-rock. Quería huir de aquello e hice un trabajo lento, pausado, largo, acústico… A raíz de eso empecé una fase de electrificación poquito a poco y así he llegado a este punto”.

Entrevista - Mikel Erentxun, Corazones

A todos los efectos este nuevo álbum es un trabajo enormemente ambicioso, no es tarea sencilla ordenar de manera lógica 16 canciones que tienen un denominador común. “Hay un ligero hilo conductor. Si esto fuera una ópera rock, el orden en que van colocadas las letras tendría un cierto sentido. Sobre todo lo que he tratado es que el disco vaya produciendo diferentes estados de ánimos según lo vas escuchando y que no se haga largo”. Corazones es eminentemente conceptual y el propio cantante lo afirma con vehemencia. “Desde el principio nace de algo muy concreto, tenía que hablar de mí y de mi corazón. Al principio es todo más fácil, pero a partir de la octava canción ya he contado todo, por tanto hay alguna en el que el concepto corazón está metido un poco con calzador”. Si con esto no basta, los números le dan la razón, ya que todas las letras llevan la palabra corazón y siete de ellas además la llevan en el título.

Probablemente estemos ante el mejor disco de Mikel Erentxun, el más completo y coherente. Se percibe el alma y la piel en cada nota, en cada palabra, en cada silencio. Pocas veces podremos encontrarnos a un artista tan sumamente orgulloso de su obra, que se emocione de verdad al hablar de ella, de su proceso creativo, de su germen. Adentrarnos en estos 16 estados del corazón, es sentirse cerca de un músico cuya envidiable trayectoria no ha cesado de dejarnos momentos para el recuerdo y que, llegados a este punto, ha tenido las agallas suficientes para emprender un camino absolutamente sincero y valiente, enfrentándose a sus propios demonios y temores y demostrando la vasta cultura musical de alguien que realmente ama su oficio desde lo más profundo de su ser.

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