Diez sitcoms que revolucionaron la televisión

Diez sitcoms que revolucionaron la televisión
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Diez sitcoms que revolucionaron la televisión

Por · 4 Febrero, 2015

Sitcom revolucionarias - Friends, Central Perk

¿Puede un género tan tradicional ser revolucionario? Nos reconciliamos con la sitcom a través de diez series de televisión que transgredieron sus normas para reflejar y denunciar lo de que verdad pasaba en la sociedad del momento.

Hace un par de semanas, Three smiles and an unpaninted ceiling, uno de los últimos episodios de Mom, sobrecogió a los espectadores con una muerte inesperada. La comedia, producida por uno de los padres de la sitcom contemporánea, Chuck Lorre, ha presumido de un tono agridulce en sus dos temporadas, pues narra la reconciliación de una madre y una hija, ambas ex adictas y ex alcohólicas. Pero el último giro parecía querer ser una clara bofetada de parte de sus guionistas. La vida no es un camino de rosas, y menos para olvidadas como ellas.

Esta pequeña polémica de Mom rescata un debate jugoso de la televisión estadounidense, el de hasta qué punto una receta clásica y mainstream como la sitcom puede ser revolucionaria en sus discursos y en sus formas. Muchos han sido los creadores que, desde la piedra filosofal de los años 50, Te quiero, Lucy, hasta la actual Mom, han aprovechado el imaginario popular del género para transgredir sus conformistas normas. Reflejar el papel de la mujer, los negros o los gais, cuestionar el status quo de la clase media, hacer sitio a las nuevas generaciones…

Por ello dedicamos espacio hoy a diez sitcoms que revolucionaron la televisión, en lo relativo a la representación social, al activismo pedagógico, que intentaron cambiar las cosas desde su atalaya en cuatro tercios, mucho más influyente de lo que podemos pensar. Seguro echaréis de menos muchas comedias de muchos lugares, pero nos hemos quedado con la sitcom estadounidense, por ser la cuna de esta fórmula, y en concreto la de cadenas generalistas en abierto. Son precisamente estos obstáculos los que han obligado a los maestros de la pequeña pantalla a pulir sus virtudes y aguzar el ingenio para superar a la industria y llegar al gran público.

La chica de la tele (CBS, 1970-1977)

Sitcom revolucionarias - La chica de la tele

How will you make it in your own?“, canta Sonny Curtis en Love is all around, poniendo ritmo a la intro de La chica de la tele; en estas primeras imágenes vemos a su protagonista montarse en el coche y poner rumbo a la ciudad. Desde sus minutos iniciales, la serie que estrenó CBS en 1970 pisaba fuerte e iba de frente en su reflejo de la nueva mujer estadounidense. La sitcom, con un humor tradicional pero ingenioso que no pasa de moda, nos presenta a Mary Richards, una chica cercana a la treintena que deja a su novio para dedicarse al backstage televisivo.

Por si fuera poco sutil el simbolismo, La chica de la tele es además la historia de su estrella, Mary Tyler Moore (da nombre al título original, The Mary Tyler Moore Show), una actriz que fundó su propia productora, MTM Enterprises, y dio la vuelta a la representación femenina en la pantalla. La sitcom es un icono inolvidable en Estados Unidos, y Mary Richards aún vive en la ciudad donde se ambientó, Minneapolis, en la forma de una estatua homenaje a su labor.

Todo en familia (CBS, 1971-1979)

Sitcom revolucionarias - All In The Family

Mucho se habla hoy de antihéroes televisivos, de Tony Soprano, Walter White o Don Draper, pero quizá el primero que vio la industria fue Archie Bunker, protagonista de Todo en familia, que debutó en CBS en 1971. En una época en que las sitcoms familiares hablaban de perfectos hogares blancos de clase media-alta (con La tribu de los Brady como emblema), los guionistas Norman Lear y Bud Yorkin se inspiraron en la comedia británica Till Death Us Do Part para dinamitar el formato, con un humor más descarado que boicotea lo políticamente correcto.

El actor Carroll O’Connor dio vida al cabeza de familia de los Bunker (curioso apellido, ¿no?), un veterano de la Segunda Guerra Mundial, casado con la amantísima Edith, que se enfrenta ceñudo y reaccionario a cualquier reto social, como metáfora de la mojigata Norteamérica de entonces. Todo en familia muestra con grises cómo los estadounidenses recibieron el cambio de los años 70 (con el primer personaje gay de la tele), el racismo, el feminismo, el aborto…

M*A*S*H (CBS, 1972-1983)

Sitcom revolucionarias - MASH

Esta sitcom ‘militar’ fue un oportuno complemento a lo que comenzó a tratar, un año antes y en la misma cadena, Todo en familia. En este caso, la figura tradicional que recibe los golpes es el propio ejército estadounidense, a quien recuperamos en los años 50, en la Guerra de Corea, representado por los valores de la jerarquía y el patriotismo. Sus miembros, la unidad médica que la protagoniza (y que le da título, M*A*S*H), serán los encargados de poner cordura en la locura bélica; como científicos defienden la vida a toda costa, y también la paz y la igualdad.

Inspirados en la novela y película homónimas, los productores Larry Gelbart y Gene Reynolds escribieron M*A*S*H para CBS en 1972. La serie se convirtió en una sitcom legendaria, y no solo por ser una de las más populares (su episodio final lo vieron 125 millones de personas). Mientras EEUU sangraba en Vietnam, M*A*S*H, un relato histórico aparentemente clásico, servía de espejo a la nación y se empeñaba en el entendimiento ideológico y cultural.

La hora de Bill Cosby (NBC, 1984-1992)

Sitcom revolucionarias - La hora de Bill Cosby

Años después de las luchas más despiadadas por los Derechos Civiles, los suficientes para que sanaran las heridas pero no tantos como para que el esfuerzo no resultara simbólico, la comunidad negra entra en televisión. Aunque la primera serie con reparto exclusivamente negro se remonta a los 50 (The Amos ‘n Andy Show), y también las hubo en los 70 (una de ellas The Jeffersons, spin-off de Todo en familia), no será hasta la llegada de La hora de Bill Cosby, en 1984, cuando lo hagan con un formato y una recepción similar a los programas blancos.

NBC confió a Bill Cosby la que se alzaría como la gran black sitcom que influiría en el posterior boom de ficciones como Cosas de casa o El príncipe de Bel-Air. La cadena hizo de la familia Huxtable, liderada por el famoso actor negro de los años 70, los vecinos que todos querríamos tener. El cómico cedió que la serie se centrara en un hogar de clase alta en lugar de clase media, pero se encargó del tono educacional que acabó calando en la audiencia. Fue tan vista y tan premiada como las comedias blancas más populares, logros nada insignificantes para el colectivo negro.

Roseanne (ABC, 1988-1997)

Sitcom revolucionarias - Roseanne

Series como La hora de Bill Cosby sentaron un precedente. La representación no solo importa por la labor social, también es una coartada industrial para atraer audiencias que antes no se habían visto reflejadas. Por factores como estos, los años 80 alumbraron la televisión de la diversidad, incluso entre los blancos, y Roseanne es un ejemplo de ello. En ella trabajó Chuck Lorre, creador de series como Dos hombres y medio o The Big Bang Theory, de quien vemos aquí algunas claves: cierta atmósfera tragicómica y el riesgo a la hora de tratar nuevos arquetipos.

ABC estrenó en 1988 esta sitcom protagonizada por un matrimonio con sobrepeso, Roseanne Barr y Tim Goodman (inolvidables, sobre todo ella), que cambió de tercio en la representación de la típica madre y esposa. No será la palabra ‘gordos’ la que mejor les defina; sí ‘blue collar‘, con la que los estadounidenses definen a las familias con problemas para llegar a fin de mes. Los Conner tuvieron que lidiar con la desigualdad, las drogas, la violencia doméstica…

Seinfeld (NBC, 1989-1998)

Sitcom revolucionarias - Seinfeld

En 1989, la inminente década de los 90 pedía nuevas series para nuevas audiencias. La huida de los jóvenes de las provincias a las grandes ciudades y la profesionalización salvaje de metrópolis como Nueva York vieron nacer a la generación yuppie, y la televisión pasó de las familias de los suburbios a los apartamentos single. Quizá el experimento del guionista Larry David y el monologuista Jerry Seinfeld, que interpreta a su alter ego, no fuera el primero en retratar estas inquietudes, pero se convirtió en una sitcom paradigmática por cómo lo hizo.

Seinfeld, una de las series que inauguraron la comedia de oro de NBC, es un punto de inflexión del género, en el contenido tanto como en la forma, en sus dramas del primer mundo y en los sketches y monólogos que refrescaron la realización de estudio. Su protagonista reformuló el concepto del hombre duro y resolutivo (vemos mucho de ello en Frasier y Louie), mostrando con mucha osadía e irreverencia que ellos también sufren en sus desventuras existenciales.

Friends (NBC, 1994-2004)

Sitcom revolucionarias - Friends

De preocupaciones juveniles y urbanas sabe mucho Friends. La sitcom por excelencia quizá no fuera la más excepcional ni la más original, pero supuso un antes y un después en la historia de la pantalla ‘made in USA’. El boom de la serie producida por David Crane y Marta Kauffman fue sobre todo una feliz casualidad: un humor muy tradicional con momentos incuestionables de brillantez e ingenio, levantados por la entrañable atmósfera y la improbable química entre sus actores protagonistas. El Central Perk es, por qué negarlo, el ‘happiest place’ de la televisión.

Friends saltó a la parrilla de NBC en 1994, y rápidamente se coló entre las más queridas (la emisión en sobremesa en España hizo de ella algo así como la nueva Los Simpson) y las más vistas. Sus cifras de infarto, en audiencias y en los estratosféricos contratos de sus estrellas, demostraron que la ficción en abierto seguía teniendo muchísimo poder. Hoy rastreamos su huella, el formato de amistad y romance, en multitud de series, pero ninguna tan redonda.

Ellen y Will y Grace (ABC-NBC, 1994-2006)

Sitcom revolucionarias - Will y Grace

El colectivo LGTB habría de entrar tarde o temprano en la televisión con un protagonismo gay que dejara de rehuir una realidad cada vez más visible, y la explosión de la nueva comedia de los 90 parecía el momento perfecto. Ellen, la serie que protagonizó Ellen DeGeneres en ABC, es el primer hito al respecto, y no porque la sitcom sea precisamente para recordar… La cómica aprovechó una aparición en el show de Oprah Winfrey, en 1997, para salir del armario, y poco después lo hizo su personaje, en el polémico episodio ‘The Puppy‘, en la cuarta temporada.

El tratamiento de la homosexualidad en Ellen fue muy criticado, no solo porque la protagonista careciera de vida emocional y todo se tratara de puntillas, sino porque la propia ABC insertó un aviso para audiencias mojigatas al comienzo de cada episodio. Algo parecido, no tan extremo, ocurrió con Will y Grace, protagonizada por un abogado abiertamente gay, de estreno en NBC en 1998; aunque los conflictos ‘políticamente incorrectos’ seguían recurriendo al subtexto más que a la normalización, Eric McCormack y Debra Messing son aún símbolos para la comunidad.

The Big Bang Theory (CBS, 2007 – )

Sitcom revolucionarias - The Big Bang Theory

Un protagonista indudablemente pop. Ratings cercanos a los 20 millones de espectadores. Una huelga para conseguir un millón de dólares por actor y episodio. ¿No os recuerda The Big Bang Theory a Friends? Podemos decir que la sitcom nerd que llegó a CBS en 2007 es la que más se ha acercado al fenómeno de Rachel, Ross y compañía, y no por sus casualidades argumentales sino por su potencial en la industria generalista. Es la comedia más popular en Estados Unidos y fuera, mantiene la chispa que la consagró y su reparto presume de ser fulminantes estrellas.

Sería injusto reducir sus logros a ello, pues por The Big Bang Theory discurre la revolución más importante de los últimos años en la receta de risas enlatadas. Se lo debemos a tres nombres: otra vez a Chuck Lorre, el creador de los ‘arquetipos’, que supervisa la ficción; a Bill Prady, que guarda la llave de la genialidad de sus guiones; y a Sheldon Cooper, del que poco más hay que decir. Desbloquearon el protagonismo para el eterno secundario, el raro, el friki, y con él a la audiencia outsider social que no se había visto hasta entonces reflejada en la primera plana.

Modern Family (ABC, 2009 – )

Sitcom revolucionarias - Modern Family

Curiosamente la última gran sitcom es un ‘back to basics‘ de la tele estadounidense. La serie que estrenó ABC en 2009 es un regreso a las clásicas series familiares; si estas servían de retrato a lo que se cocía en las salas de estar que las veían, al menos la imagen que se filtraba de ellas, Modern Family debía ser diversa, tolerante e inspiradora. Y así lo lograron Christopher Lloyd y Steven Levitan, sus productores, rematando el tono tradicional de la cadena y a la vez el punto adelantado que exigen los críticos, que la enviaron a triunfar en los grandes premios.

El hogar de los Dunphy nos abrió al mosaico de la familia del nuevo siglo, alejada del modelo blanco y heterosexual de antaño, en la que reclaman su papel los personajes gais y raciales en la piel de Cam y Gloria (icónicos Eric Stonestreet y Sofía Vergara). Modern Family introdujo en la fórmula los ingredientes oportunos (como la realización documental que pasa del decorado) para concederle un humor más abierto, más auténtico, más visionario, que emula desde hace unos meses la black sitcom Blackish. ¿Es esto una vuelta a los orígenes del género? Habrá que retomar este debate con la distancia y con el tiempo…

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