Classical-B: Paranoid y la reinvención del rock

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Classical-B: Paranoid y la reinvención del rock

Por · 24 febrero, 2015
Classical-B: Paranoid y la reinvención del rock

Cuando Ozzy Osbourne y los suyos publicaron su segundo trabajo, Paranoid, no sabían que estaban creando un estilo, ni que años después se les citaría como una de las referencias más importantes de la historia del rock. Sin embargo, lo son. El camino iniciado por este icónico álbum tardaría en dar sus frutos pero, una vez rescatado, estaríamos frente a la eclosión de uno de los sonidos que vertebran el rock actual.

A día de hoy, muchos son los artistas que se declaran influenciados por este trabajo en particular. Billy Corgan de Smashing Pumpkins ha declarado en muchas ocasiones que es, sin duda, uno de los pilares del sonido de su banda. También es el caso de Kyuss y posteriormente Queens of the Stone Age, grandes referentes del stoner rock, que consiguieron crear una versión mas accesible del camino iniciado por Paranoid. Aunque quizá la escena en la que más ha brillado su influencia es en el sludge, donde gracias a la mezcla con influencias del punk, el sonido pesado y oscuro de Black Sabbath adquiere una velocidad y una ferocidad que hará las delicias de aquellos que quieran acercarse al lado mas denso del rock. Grupos como Baroness, Mastodon o Isis, son grandes ejemplos de lo que estaba por llegar. Por otro lado, las grandes bandas del rock alternativo de los noventa, también le deben mucho a este álbum. El sonido de Sonic Youth, de Black Flag o de Nirvana guarda mucha relación con ellos. Además, es importante la mención de otra escena que también se enmarca en la herencia de Black Sabbath, el trash de grupos como Pantera, Sepultura o Megadeth, bebe de los riffs de Lommi y la característica voz de Ozzy.

Génesis de Black Sabbath, cúmulo de causalidades

Paranoid se grabó y publicó en el año 70, casi en los albores del rock que conocemos hoy. Hasta este momento, la música ligera se dividía  en tres vertientes fundamentales. No hay que olvidar que son años de mucha producción musical y muchos artistas se dedicaron a profundizar en diferentes paradigmas de composición. Estas tres vertientes son quizá las que mejor captaron el sentido de su época y sobre todo aquellos que dominaron durante toda la década de los sesenta.

En un primer momento, la influencia del jazz, que vio su momento cumbre a finales de los cincuenta con la publicación de algunos de los discos más emblemáticos como Kind of Blue de Miles Davis o Moanin’ de Art Blakey, aún tenia mucho empuje. El éxito de los grandes jazzistas en aquellos años da una idea de la importancia que tuvieron, y que acabó desembocando en la tradición del rock progresivo, cuya eclosión inicial se dio fundamentalmente en la escena de Canterbury con grupos como Caravan, Soft Machine o National Health  a la cabeza. Jóvenes músicos influenciados por la libertad sonora que caracteriza al jazz y que intentaron plasmar su propia manera de entender la música. Este es el caldo de cultivo del que bebieron otras bandas como Pink Floyd, Led Zepellin o Jethro Tull (contemporáneos de Black Sabbath). El sonido se caracterizaba por buscar las improvisaciones, pero desde una perspectiva más cercana al rock, más estructurada y con instrumentos clásicos (guitarra, bajo, batería y voces). Destaca, pues, la presencia de la guitarra, que se convertiría en el instrumento principal.

Historia del rock - Paranoid, de Black Sabbath - Led Zeppelin

Dazed and Confused de Led Zepellin es ejemplo de esa mezcla de estilos abonada por el jazz

Por su parte, la vertiente ligada al pop, que ya había sufrido cierta evolución gracia al éxito de grupos como los Beatles, recogía las propuestas de grupos de aspecto naïve como es el caso de los Beach Boys, las bandas del sello Motown o solistas como Nancy Sinatra. Estos son algunos de los más relevantes, pero hay muchos más. Hay que tener en cuenta que fue precisamente en estos primeros años de la industria musical, cuando se empezaron a realizar giras multitudinarias y se ampliaron los horizontes de la música pop. Siempre alejados de la experimentación (aunque con grandes excepciones, como los Beatles) y buscando un sonido lo más accesible posible. Las masas eran el destino y el objetivo final de esta producción. Por lo tanto, se primaba su capacidad de venta y su carácter generalista. Aún así, muchos de los éxitos de esta época destacan por su calidad y su durabilidad en el tiempo.

Por ultimo, y aunque muchos de estos grupos a día de hoy son considerados como el pop de la época, no hay que olvidar la escena ligada al movimiento hippy. Muchas formaciones, adolescentes en aquellos momentos, decidieron poner sus instrumentos y sus ganas de crear al servicio de un movimiento que abogaba por el amor y la paz como gran motor de cambio. Todo esta efervescencia quedo plasmada a fuego en la historia, con el gran festival de Woodstock en el año 69. Grupos archiconocidos como Carpenters, Simon and Garfunkel o Bob Dylan, dieron voz a sus coetáneos utilizando sonidos típicos y rurales de una Norteamérica en pleno proceso de cambio. La marcha por los derechos civiles, la oposición a la guerra de Vietnam, el credo del amor y la paz y los alucinógenos, dieron pie a un imaginario buenrollista y preciosista en el que se buscaba por encima de todo la belleza y el bienestar.

Los tiempos están cambiando…

Ya a finales de la década de los sesenta, las cosas estaban cambiando demasiado rápido y no necesariamente hacia mejor. Lo que motivó la aparición de nuevas formas de expresión musical. En este sentido se empezaron a abandonar este tipo de composiciones y muchos grupos, como Jimmy Hendrix (aún muy influenciado por la psicodelia) o Frank Zappa (en la línea experimental del jazz) empezaron a demostrar una energía, una suerte de enfado, que cambiaría radicalmente la evolución del rock. El testigo fue recogido por grupos de la talla de Velvet Underground, los Rolling Stones o Creedence Clearwater Revival, que tenían ganas de demostrar que estaban ahí, y habían llegado para quedarse. Su sonido, en mayor o menor medida, destaca por ser más rudo y salvaje que en momentos anteriores, prescindiendo de muchos de los aspectos preciosistas y abogando por una forma mucho más cruda.

Historia del rock - Jimmy Hendrix en Woodstock

Jimmy Hendrix en Woodstock (1969), un momento clave para entender la efervescencia musical del momento.

En este contexto, unos jóvenes Tony Lommi y Bill Ward, tras la desaparición de su banda Mythology, empezaron a buscar gente para un nuevo proyecto: una banda de blues rock. Así entraron en contacto con Geezer Butler y Ozzy Osbourne para posteriormente fundar The Polka Tulk Blues Company, nombre que más tarde cambiarán por el de Earth. Giraron por Inglaterra, Dinamarca y Alemania, haciendo versiones de Cream y Jimmy Hendrix hasta que Lommi abandono Earth para pasarse a Jethro Tull. Sin embargo, esta experiencia no le gustó demasiado y, tras algunas diferencias con Ian Anderson, decidió volver con su antigua banda. Tras esa reunión descubrieron que había otro grupo con el mismo nombre por lo que, influenciados por una película de Mario Bava, decidieron cambiarse el nombre por el que todos conocemos.

Su idea principal era la de jugar el papel de las películas de miedo, en la música. Por esta razón optaron por un sonido muy pesado, muy oscuro y alejado de lo típico en aquellos momentos. A dia de hoy, y con un poco de perpspectiva, es fácil concluir que son la visagra (junto quizá a Velvet y Rollings) que faltaba para llegar desde la escena de Canterbury a grupos como The Clash. Sin embargo, en el momento fue verdaderamente arriesgado, ya que nada sonaba de aquel modo. Nada era, ni remotamente, parecido. Salvo quizá el primer disco de Iggy Pop and The Stooges, pero este es otro capitulo de la historia del rock; y las razones que les llevaron al estrellato, otras completamente diferentes.

Paranoid, único en su especie

Su primer disco, Black Sabbath se grabaría en directo durante dos días y sin ningún tipo de montaje, lo que da una idea de la crudeza del resultado final. Aún así alcanzó el numero 23 de lista Billboard en USA, una posición que mantuvo durante todo un año, obligando a retrasar la publicación de Paranoid, el álbum que hoy nos ocupa. A pesar de ser duramente juzgado por críticos de la talla de Lester Bangs (que lo definió como: “improvisaciones discordantes con el bajo y la guitarra rodando como obsesos de la velocidad pasados de rosca sobre los perímetros musicales del otro, aunque sin encontrar nunca del todo la sincronización“), su éxito fue tal que motivó la publicación de su sucesor a una velocidad de vértigo, tan solo 4 meses después. Paranoid vendió la nada desdeñable cifra de 4 millones de discos. 

Sin embargo, y dado lo precipitado, su publicación no está exenta de polémica y de historias rocambolescas. En un principio se iba a llamar War Pigs, aunque en el último momento decidieron cambiarlo por miedo a las represalias de los pro Vietnam. Este tema es especialmente característico, además de por sus potentes riffs y su tremenda fuerza, por sus letras. Constituye un violento alegato contra la guerra y contra las atrocidades que se estaban llevando a cabo en Vietnam. Estaba llamado a ser el primer single del disco pero la discográfica no se atrevió.

 

 

Como es lógico suponer, no tenían suficiente material nuevo como para cerrar otro disco, por lo que se vieron forzados a ir creando y componiendo sobre la marcha, como sucedió durante la grabación que le da titulo, improvisada entre descanso y descanso. El grupo ha contado la historia en muchas entrevistas. Lommi, en un momento en el que la banda se había ido a comprar cerveza, se puso a improvisar con la guitarra y le pareció algo genial. Como tenia miedo que se le olvidase, estuvo tocando el riff de la canción hasta que volvieron y luego improvisaron sobre él. A día de hoy es considerado como uno de los mejores ejemplos de guitarra, gracias a la riqueza de matices y la potencia que destila. Como dato curioso, se ha especulado mucho sobre la similitud entre este riff y el de Dazed and Confused de Led Zeppelin, banda que -junto a Black Sabbath- revolucionó la escena musical de la época.

Otra de las características mas interesantes de este albúm, directamente relacionado con las condiciones en las que se grabó, es la experimentación con nuevos elementos. Tal es el caso de Planet Caravan, un tema en el que Lommi se luce en la guitarra y Osbourne ofrece su voz mas melódica y suave, para ofrecer algo mucho más relajado aunque inquietante. La voz de Ozzy está filtrada por un altavoz Leslie, lo que evidentemente le da un aspecto un tanto desconcertante a toda la composición.

Historia del rock - Black Sabbath, Paranoid

Las letras de Paranoid describen un mundo devastado y postapocaliptico abocado a la muerte y la destrucción generalizada

Las letras de Paranoid también son bastante interesantes y en la misma línea que el sonido general del álbum, describen un mundo devastado y postapocaliptico abocado a la muerte y la destrucción generalizada. El letrista Geezer Butler da rienda suelta a sus peores pesadillas a lo largo de todos los cortes, aunque probablemente los más interesantes, además de War Pigs, que ya se ha comentado anteriormente, sean probablemente Iron Man y Electric Funeral. En la primera (hoy banda sonora de la película homónima y la razón por la que Tony Stark lleva una camiseta del grupo) nos cuenta la historia de un hombre que, tras ver el final de la humanidad, decide viajar en el tiempo para intentar salvarla. Sin embargo, las cosas no saldrán como tenía previsto y poco a poco pierde el habla y el movimiento, convirtiéndose en Iron Man. Al intentar avisar a la humanidad, este es ignorado y desata su venganza precipitando aquello que venía a evitar. Por su parte, en la segunda se describe un planeta destruido por la guerra nuclear, fuegos fatuos, muerte y destrucción en general. Este tipo de temáticas están muy alejadas de la paz y el amor de los últimos sesenta, poniendo el énfasis en que las cosas pueden cambiar (y pueden hacerlo a peor).

Paranoid marca un antes y un después en la historia de la música. Es un producto de su época, aunque paradójicamente en su época, nada sonaba así. Es muy difícil retrotraerse a 1970 e intentar entender de dónde sacaron la inspiración para crear estos sonidos. En aquellos momentos de cambio, supieron dar con el equilibrio perfecto entre decadencia y genialidad que les llevó no solo a ser la voz de una generación, sino que supuso la ruptura definitiva con lo establecido décadas atrás. La síntesis ideal entre lo complejo de las épocas anteriores y lo efervescente de la que estaba por llegar. Sin Black Sabbath no conoceríamos el punk, ni el rock duro y, sobre todo, el metal. Así que os invitamos a tomar asiento y deleitaros con este disco irrepetible…

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