Fashion Storytellers: el placer del diálogo

Fashion Storytellers: el placer del diálogo
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Fashion Storytellers: el placer del diálogo

Por · 3 febrero, 2015
Fashion Storytellers: el placer del diálogo

Fotografía: Mónica Menez. Serie: Hors D’oeuvre.

Todos tenemos una historia propia, vivida con o sin intensidad; algunas inventadas, otras importadas para parecer interesante, casi siempre con un capítulo amargo… pero nuestra. La vida es una trama con introducción, nudo y desenlace, y la vivimos diariamente con sus héroes y heroínas, sus conflictos, sus idas y venidas y su “colorín colorado este cuento se ha acabado”.

La vivimos, sí, pero no todos somos capaces de contarla con la misma intensidad con la que nos enredamos en ella, el don de contar historias es solo de unos pocos storytellers, como se les llama en este siglo XXI. Contar las cosas de forma creativa hace más atractivo aquello que está sucediendo, y la moda -que siempre es la primera de la clase- lleva algunos años acercándose a nosotros de esta forma tan atractiva.

Soul Voyage es un ejemplo gráfico de una pequeña historia contada a través de la moda, resultado de la colaboración entre el ilustrador Mexicano Roberto Sánchez “ROBSO” y Marcus Kan. Esta serie de ilustraciones con tintes fantásticos, cuenta la historia de dos personajes envueltos en una atmósfera irreal donde la vestimenta ocupa un lugar importante en el desarrollo paralelo de los dibujos. Un chico y una chica atrapados en otra dimensión, las dos historias con el mismo desenlace. Las prendas ilustradas pertenecen a colecciones de marcas como Louis Vuitton. En esta obra creativa que aúna arte y moda, encontramos también esta pequeña aportación literaria que, de seguir desarrollándose, puede dar forma a un nuevo lenguaje en la industria textil.

Fashion storytellers, robso, Markus Kan

El tweet como tejido lleva implícito una historia, la de Gabriel Chanel, una seña de identidad que en alguna ocasión ha resultado repetitiva, pero hay que reconocer que contando historias, en Chanel son los mejores. Sus desfiles se leen como cuentos antes de dormir, con gran atención a ese despliegue de creatividad en el que prácticamente lo menos llamativo es la ropa. Una granja, un supermercado, un león de oro gigante, el fondo del mar, un avión, todos ellos ejemplos de escenarios idealizados donde lo que se espera es que te dejes cautivar por cada historia. Karl lagerfeld es el mejor de los storytellers de la industria y con sus historias nos ha hecho soñar en numerosas ocasiones. Lo importante en realidad no es lo que vendes sino cómo lo vendes, transmitir a través de emociones, impresionar, dar pie a la reflexión; eso hacen las grandes historias: emocionar, sorprender y darnos un motivo para recordarlas.

Transmitir a través de emociones, impresionar, dar pie a la reflexión, eso hacen las grandes historias.

En la era 2.0, los fashion film son el nuevo lenguaje de la moda. Entre el anuncio y el corto se encuentran estas obras maestras de lo que podemos considerar branded content, comunicación publicitaria enfocada desde una perspectiva cinematográfica. Generan una expectación por la marca que solo consigue el cine, pero no presicamente por esa monotonía de ver pasar 30 caras sin nombre ni gracia por una pasarela, sino por resolver una historia bien contada. En esto de los fashion films, Lagerfeld tampoco es un novato. El alemán (con su máquina creativa entre el hemisferio derecho y el izquierdo), realizaba este fantástico vídeo junto a H&M con un mensaje claro: “las firmas de lujo se acercan al low cost”. Sencillo y simpático en un blanco y negro que nunca falla.

Las mejores historias de la moda no solo se soportan en papel, ni en la monotonía de la pasarela, ni siquiera en la fotografía espectacular de grandes storytellers como Annie Leibovitz. Nos modernizamos, innovamos y buscamos, como los topos, nuevos túneles para seguir buscando nuevas formas de comunicar. En este nuevo medio de desarrollo audiovisual, la ropa es percibida de forma diferente porque te habla del personaje que la lleva puesta, te acerca a la escena y te cautiva por lo que transmite. Al fin y al cabo, el estilismo es el protagonista pues sitúa a los personajes en la historia que desarrollan. Mónica Menez es quizás una de las mejores realizadoras jóvenes del momento, su último trabajo Hors D’oeuvre, transmite mucha moda contada de la mejor de las formas: con un toque de humor.

Y es que los seres humanos hemos inventado millones de formas de conectar personas, ciudades, planetas, pero nada como una buena historia para conquistar y emocionar a partes iguales. El placer del diálogo, nuestro mejor invento de entretenimiento para llegar al corazón, la mente o el armario de nuestros interlocutores.

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