Tulsa – La calma chicha. Emocionantes nuevos registros

Tulsa – La calma chicha. Emocionantes nuevos registros
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Tulsa – La calma chicha. Emocionantes nuevos registros

Tulsa

La calma chicha

Discográfica:

Gran Derby Records

Año:

2015

8.5

· 23 Enero, 2015

Cuando en 2011 Miren Iza anunció que se marchaba a Nueva York a trabajar como psiquiatra, la incertidumbre de los seguidores de Tulsa se hizo patente, al desconocer si se trataba de un hasta luego o de un adiós definitivo…

Poco a poco, fuimos conociendo sus planes artísticos que incluían un cortometraje titulado Ignonauta y un EP con la banda sonora correspondiente. Fue el año pasado cuando conocimos el resultado y supimos a ciencia cierta que Tulsa habían vuelto para quedarse. Ahora, casi seis años después de su último larga duración, la banda encabezada por la cantante vasca, regresa con La calma chicha, un fantástico y artesanal trabajo donde la libertad creativa ha llevado a la banda a tocar palos hasta ahora ajenos a ella, nuevos enfoques musicales que enriquecen enormemente su, ya de por sí, interesante apuesta musical. Tanto en su imprescindible debut Solo me has rozado (2007), como en el aclamado Espera la pálida, la querencia por el rock de raíces y los sonidos más acústicos era más que una simple referencia, si bien en el segundo trabajo, los sonidos se volvieron algo más ásperos, oscuros por momentos.

El tercer álbum de Tulsa se ha cocinado a fuego lento, como reza el propio título del disco, con la incertidumbre del mar en calma, ante la inexistencia de viento, pero disfrutando de ese momento en el que La calma chicha domina la situación y lleva por sus propios derroteros el proceso creativo. Las nuevas canciones, concebidas entre Nueva York, Madrid y Hondarribia y desarrolladas y grabadas por la propia Miren Iza, junto a Charlie Bautista y Carasueño, ahondan en las pasiones efímeras y, como ya es costumbre en las composiciones de la artista, apuntan al corazón, sin dar tregua, anteponiendo los sentimientos y creando imágenes evocadoras que invitan al oyente a formar parte de ese particular universo.

Crítica - Tulsa - La calma chicha

Como todos los discos de Tulsa, La calma chicha parece concebido para sumergirse en él en épocas grises, como bálsamo que hace cicatrizar las heridas que el tiempo y la nostalgia van formando en las personas. El abrigo en el duro invierno, la manifestación de los sentimientos cuando nos regocijamos en ellos de la manera más íntima posible. Los amantes del puente comienza de esta manera: “Es 20 de enero y es un día de esos oscuros. Madrid parece el sitio más triste del mundo…” No parece ser casualidad que esto coincida exactamente con la fecha de salida del disco y con la sensación de liberación y cierto consuelo que nos producen estas canciones. Aun manteniendo la esencia folk-rock de sus dos discos editados hasta la fecha, esta nueva colección de canciones da un giro al sonido, coqueteando de manera elegante y acertada con los sintetizadores, las cajas de ritmos y demás texturas electrónicas. Así, se abre enormemente el abanico musical del grupo y la propuesta gana enteros de manera exponencial.

La personal voz de Miren Iza es quizás la seña de identidad fundamental de este proyecto. Crepuscular, sugerente, delicada, susurrante, desgarradora… la manera de afrontar los temas por parte de su creadora es siempre emocionante, sin concesiones a los artificios o disfraces, su honestidad llega al alma mediante piezas como la maravillosa Oda al amor efímero, ejemplo claro del punto de conexión entre los nuevos sonidos de Tulsa y los de sus anteriores trabajos. En Bosque la colaboración de Ricardo Lezón (McEnroe), permite crear una ensoñadora tonada donde ambas voces encajan a la perfección para transmitir exactamente lo que se pretende. No es solo una manera de cantar, es una forma de comunicar una idea y aquí entendemos que la equivalencia masculina a la voz de Iza es, sin lugar a dudas, la de Lezón. En tu corazón solo hay sitio en los suburbios muestra la cara más despechada de la compositora, mientras que la magnífica Ay, suena a lamento, a cierto reproche. Distintas maneras de sentir, todas ellas igualmente sobrecogedoras.

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