Mikky Ekko - Time, intenso encuentro generacional

Mikky Ekko - Time, intenso encuentro generacional
B-SIDE MAGAZINE // PARA HABLAR DE ARTE... HAY QUE HACERLO CON ARTE
Mikky Ekko – Time, intenso encuentro generacional

Mikky Ekko

Time

Discográfica:

RCA Records

Año:

2015

8.5

· 29 Enero, 2015

Hay algo oscuro y triste en las canciones de Mikky Ekko. Una melancolía vitalista (“Sonríe, lo peor está por llegar”) que nos cuesta encajar viniendo de uno de los nombres del momento. Por si alguien aún no sabe de quien hablamos, Ekko es el artífice de las 10 millones de copias vendidas de Stay. Rihanna, ya puedes darle las gracias.

Decir que Mikky Ekko es un creador de éxitos no sería más que echar mano del cliché facilón. Cuando su colaboración con la barbadeña se convirtió en vorágine, el compositor de Louisiana decidió volver a esconderse entre las sombras, cancelando todos sus compromisos encima del escenario (incluida su gira por Reino Unido junto a Jessie Ware) para centrarse en el álbum debut que hoy nos ocupa. Meticuloso y profesional, Ekko ha mantenido un perfil bastante bajo durante los dos últimos años, con el fin de darle a Time el rodaje necesario. Tiempo, una palabra clave para entender que no aprovechara el momento. Tiempo para reencontrarse con una profesión que le estalló en las manos y le encumbró en tiempo record.

Crítca - Mikky Ekko, Time

Time se compone de un total de doce canciones de muy diverso pelaje, en las que Ekko ha contado con la mano experta de Stargate, Ryan Tedder o el omnipresente y todopoderoso Dave Sitek (que firma la composición más esquizofrénica del conjunto, Riot). De ahí que la contundencia de sus producciones sea palpable y vibrante, nos deja momentos memorables como Loner, Love You Crazy o Watch Me Rise, himnos que prenderían los ánimos en cualquier estadio. Pop de la más altísima categoría. Pero Time tiene una vertiente mucho más atmosférica, íntima, que es producto de un trabajo mano a mano con talentos de la escena independiente, léase Blood Orange, Clams Casino y Benny Blanco.

Micky es, por supuesto, el pegamento real que une este encuentro generacional y estilístico. Sus letras son inspiradas (“Call me loser. Call me thief. Tell me I’m special when you spit at me”) pero también enormemente inspiradoras, justo en un momento sociológico necesitado de personajes con las ideas claras y los sentimientos a flor de piel. Nombres propios con mucho que contar. El estadounidense vendría a ser un reencuentro de Freddy Mercury con las nuevas tendencias. Sólo basta escuchar Comatose, Smile, Time… melodías enfermizas, capaces de atarte un nudo en la boca del estómago a poco que les prestes atención. Una intensidad emocional fuera de lo común para una estrella emergente, que impregna todo su repertorio y lo convertirá incuestionablemente en uno de los imprescindibles de este año.

PUBLICIDAD

Lo más B-side en tu correo

¡Comparte!

Queremos conocerte mejor... »