Alfombra roja, la destrucción de la belleza real

Alfombra roja, la destrucción de la belleza real
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Alfombra roja, la destrucción de la belleza real

Por · 23 enero, 2015
Alfombra roja, la destrucción de la belleza real

Los primeros meses del año son siempre los más cinematográficos. Enero y Febrero se visten cada año con alfombras de todos los colores. los Globos de Oro, los Goya, los Oscars, el mundo respira cine y glamour en estos acontecimientos que premian a unos pocos afortunados y que mueven mucha publicidad y también mucha moda.

La alfombra roja (o del color que sea) no está hecha precisamente del “material del que se tejen los sueños” como decía Shakespeare. Probablemente se trate de algún elemento entre el PVC y el césped artificial. Aunque los que la pisan y los millones de telespectadores que la aprecian a través de sus pantallas, sí que pueden soñar durante unos minutos. Ella, que parecía tan sencilla antes de desembalar, es invadida por la “fauna celebrity” que desfila burbujeante sobre su regazo y se abre paso con “lo primero que pillaron en el armario”.

Idas y venidas, flashes, estilismos de los hombres y mujeres que duermen en el olimpo de los cánones de belleza. 60 minutos de derroche y complicados posados en busca de la foto perfecta. Las redes sociales y los medios de comunicación se llenan de aluviones de críticas positivas y negativas, la mejor y la peor vestida,  la menos favorecida, la más elegante. Marcas de lujo, contratos multimillonarios y joyas prestadas con seguridad privada por si a alguien se le ocurre salir corriendo.

Joshep Gordon-Levitt y Scarlett Johansson, selfie en la alfombra roja

Joseph Gordon-Levitt y Scarlett Johansson en la presentación de Don Jon.

La industria del entretenimiento y la moda entran en simbiosis en este tipo de eventos. Desfilando como maniquíes, estrellas de todo tipo: actrices, actores, cantantes, modelos, en definitiva “gente guapa”.  Este paseíllo momentáneo siempre ha sido clave para la moda, un escaparate en movimiento del que nadie se pierde un instante. Son ídolos artísticos que por su influencia actúan como referentes estéticos, pero la triste realidad es que, salvo excepciones aisladas, habría que quitar muchas capas de pintura para encontrar realidad entre tanta parafernalia. Fachada y plástico para una imagen alterada, recomendada por una estilista “fashion” experta en anular personalidades.

la triste realidad es que, salvo excepciones, habría que quitar muchas capas de pintura para encontrar realidad entre tanta parafernalia

Por su parte, algunos medios de comunicación fomentan la crítica destructiva hacia estas personas, un comportamiento que impulsa un pensamiento dañino entre una población ávida de espejos sobre los que reflejarse: “si un famoso con imagen envidiable parece tener fallos… ¿entonces yo?”. La burla, la ridiculización o la mala crítica hacia esas personas que se cuelan en nuestras vidas pero a las que realmente no conocemos puede que no parezca más que un comentario anecdótico, pero el simple hecho de plantearlo, lo convierte en una costumbre de nuestro día a día.

La idealización de los que están muy arriba en la pirámide de los cánones de belleza nos hace un poco más imperfectos y genera una autocrítica que nos desafía siempre a querernos un poco menos. Esta mítica campaña de Dove, nos acerca un poco a esa realidad difuminada de la que somos víctimas.

Sí, todos ellos pasean por la alfombra roja, elegantes, divertidos, radiantes, pero no hay que olvidar que son personas como nosotros, que no podemos nunca restarnos ante una imagen que en muchos casos consiguen haciendo uso de corsés, pestañas postizas, tratamientos dentales, pelucas y toda clase de “trampantojos”.

La modelo Lara Stone fue hace unos meses protagonista de unas imágenes libres de la herramienta mágica de Adobe después de dar a luz. Muy acertada y rebosante de realidad posó medio desnuda para el objetivo de Juergen Teller. Un hito en la industria de la moda el que una de las modelos mejor pagadas y más valoradas reivindique la belleza del cuerpo “imperfecto”. Lástima que un mes fuera la protagonista junto a Justin Bieber de la nueva campaña de Calvin Klein, obra de los fotógrafos Mert and Marcus y de la estrella de las estrellas, el photoshop.

Los prejuicios nos alejan de la realidad, los cánones de belleza nos alejan de la realidad, el photoshop nos aleja de la realidad. La santa trinidad de un mundo rodeado de espejos rotos donde todo es manipulable. Esta alteración de la imagen influye en nuestra autoestima y nos remueve el yo interior en busca de tallas más pequeñas, ojos más grandes… Sueños superficiales que dejan tras de sí miradas perdidas en la fugacidad de estándares equívocos desde la inmensidad de nuestro televisor.

Lara Stone - Juergen Teller para System Magazine

Lara Stone reivindicaba la belleza del cuerpo imperfecto tras dar a luz (© Juergen Teller, System Magazine)

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