The Fall, el thriller 'feminista' de Allan Cubitt

The Fall, el thriller 'feminista' de Allan Cubitt
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The Fall, el thriller ‘feminista’ de Allan Cubitt

Por · 5 Diciembre, 2014
The Fall, el thriller ‘feminista’ de Allan Cubitt

La serie británica protagonizada por Gillian Anderson (Expediente X) y Jamie Dornan (50 sombras de Grey) se ha convertido en un fenómeno por su retrato acertado del machismo que esconde la violencia social. The Fall es un thriller sobre un asesino de mujeres que pone patas arriba lo mejor y lo peor del género y también de algunas conciencias.

Paul Spector no es un violador en el sentido más tristemente mainstream de la palabra. Él no fuerza a las mujeres a las que persigue para tener relaciones sexuales. Su modus operandi es diferente, el de un voyeur que parece no querer entrar en acción. Paul Spector primero entra en casa de sus víctimas, roba, por ejemplo, su ropa interior, las amenaza dejando pruebas de su perturbadora visita, y más tarde las atacará. Él viola su libertad en un término más psicológico y cultural, las condena por ser mujeres, ambiciosas, independientes, superiores… y sexuales, por desear y por follar. Después las mata, sin ningún tipo de contacto físico más allá del que requiere el letal asalto que se ha propuesto. Paul Spector es un asesino particular porque también es un hombre culto, profesional, un esposo y padre ejemplar. Es terriblemente encantador y atractivo.

La serie de televisión británica The Fall rebosa matices como estos en su acercamiento al thriller criminal, que es también un sutil y revelador abordaje a la violencia sexual contra las mujeres. Por eso se convirtió en tal fenómeno en su primera temporada en la cadena BBC, en 2013, y que en la segunda, que se emite actualmente, sigue en plena forma. Por eso y por devolvernos con un personaje histórico a Gillian Anderson (Expediente X), y por descubrirnos que Jamie Dornan (sí, es él quien interpreta a Paul Spector y quien hará lo propio en unos meses con el Christian Grey de 50 sombras) es mucho más que carne de portada. Para los que no la conozcan, The Fall narra la deriva de la persecución, por parte de la agente de policía Stella Gibson, de un asesino en serie de mujeres en la ciudad de Belfast, en una Irlanda del Norte todavía violenta y machista.

Un mundo de hombres, una ciudad machista

Decimos lo de que The Fall (en España La caza), creada por el guionista británico Allan Cubitt, es todo matices porque puede ser tan sexy como malrollera, tan crítica y acertada como sórdida e hipnótica. La serie pasa de las simplezas y de lo políticamente correcto. Respeta a las víctimas y también al asesino, algo que entenderíamos de charlar un rato con su productor, que ha dado entrevistas muy interesantes. Su intención es dar la vuelta al whodunit más clásico, un género que tiende a victimizar y sexualizar a las mujeres (de Murder One a The Killing cualquier serie es un buen ejemplo), que se convierten en meros arquetipos, tanto como a estereotipar al violador, normalmente un outsider social con mucho trauma y malas costumbres. En The Fall las víctimas son personas tras el delito y el duelo, y el asesino sigue siendo un criminal, pero más complejo.

The Fall - Gillian Anderson

De todas estas pullitas feministas contra la violencia contra las mujeres y contra el propio thriller da buena fe su protagonista, Stella Gibson, y el desarrollo de su investigación, que deja de lado las típicas fórmulas y prefiere profundizar en las víctimas y en las reacciones sociales alrededor. El personaje de Gillian Anderson (está espléndida, sin duda uno de sus mejores papeles) es una mujer recién llegada a Belfast que no tarda en sufrir a sus colegas masculinos. Su affair sexual con un joven policía que muere a manos de unos matones en los primeros capítulos la enfrentará a sus compañeros, que no entienden que una mujer pueda desear tanto como ser deseada. “Es el ‘mujer se folla a un hombre’, mujer como sujeto y hombre como objeto, lo que os molesta“, comenta Gibson en una escena que encierra el sentido de la serie más allá de todo lo criminal.

Desmontar el thriller para la crítica social

The Fall se despliega en momentos simbólicos cargados de sensibilidad, pero sin caer en lugares comunes, que desvelan que lo importante en la ficción es el entorno de los crímenes más que el crimen en sí. La relación de Stella con los familiares de las chicas asesinadas, que muestra que estos personajes son más que víctimas que se olvidan; las conversaciones de la protagonista con la forense a quien da vida Archie Panjabi, de The Good Wife, otra aparición imprescindible (“el mejor consejo que le doy a mi hija para sobrevivir en esta ciudad es que no hable con extraños“); la dura charla con una de las víctimas de Paul Spector y las razones sociales por las que no había denunciado antes… La segunda temporada sigue profundizando en estas escenas significativas, como aquella tan divertida en Stella finge ser la novia del personaje de Panjabi cuando intentan ligar con ella, crítica a la costumbre masculina de abordar a mujeres que están solas en un bar.

The Fall es una de las series más sexys y eróticas del momento; desmonta las reacciones del público ante un género que ha llegado a ser tan vicioso como los propios crímenes

A pesar de ser tan políticamente transgresora, The Fall nos sitúa ante una tesitura moral difícil que habla también de sus intenciones de poner el thriller criminal patas arriba. ¿Cómo es posible que una ficción sobre la violencia sexual acabe provocando duchas frías? A la vez que lucha contra la sexualización de las víctimas, Allan Cubitt convierte The Fall en una de las series más sexys y eróticas que podemos encontrar hoy en día. Sus montajes paralelos, como aquel en que vemos a Stella Gibson follando con el policía mientras Paul Spector juega con el cadáver de una de sus víctimas, son tan cachondos como perturbadores. ¿No hemos caído todos alguna vez en esa trampa del thriller sexual? ¿Lo estamos haciendo ahora? Para su creador consiste en desmontar las reacciones del público ante un género que ha llegado a ser tan vicioso como esos crímenes.

El personaje de Paul Spector es el síntoma claro de eso; la serie profundiza en todos los matices de los que trata, y uno de ellos es arrebatar al asesino su condición de monstruo e incluso hacerlo atractivo a nuestros ojos. Vemos a un Jamie Dornan en estado de gracia, no solo como intérprete sino también en su forma física, deliberadamente, para hacerlo tan follable como malrollero. La segunda temporada de The Fall desarrolla todas estas ideas (su relación con una joven que se le pone en bandeja pero a la que no puede controlar es de lo mejor de la serie) y rescata su discurso más combativo contra la violencia sexual sin blancos ni negros; ataca lo políticamente correcto y señala comportamientos y actitudes del día a día que alientan el machismo social por encima de víctima y asesino. The Fall es una gran serie, un gran thriller y, sobre todo, una lección cívica.

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