Películas Mínimas, el poder de la sencillez

Películas Mínimas, el poder de la sencillez
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Películas Mínimas, el poder de la sencillez

Por · 16 Octubre, 2014
Películas Mínimas, el poder de la sencillez

El reciente estreno de Los tontos y los estúpidos, ópera prima del dramaturgo y ahora cineasta Roberto Castón, nos propone una historia de cruce de personajes, una tragicomedia sobre el deseo, el engaño y la felicidad. Lo que hubiera sido una película pequeña, indie, que establece la diferencia –grande- entre ser un tonto (del amor) y un estúpido (del deseo), se convierte en una propuesta más intensa gracias a la táctica del “menos es más”.

Castón decide comenzar la película como una lectura de guión de los actores (entre ellos Nausicaa Bonnin, Cuca Escribano, Fidel Betancourt…) y el director, solos ante el papel, y poco a poco la trama va envolviendo al espectador, hasta que olvida que toda la película se desarrolla en un escenario sin apenas detalles.

Este juego típicamente teatral, incluso anti-cinematográfico, en el que el público hace más concesiones a la narración y pone de su parte a la hora de imaginar lo que se le cuenta, ha tenido sus éxitos en la historia del cine. Poner de relieve la representación misma de la realidad es un juego lingüístico que divierte. A veces por necesidades de la trama, por una decisión conceptual del director, o por escasez de medios económicos, el escenario se reduce a nada y la creatividad se pone las pilas.

Puro Teatro

Películas mínimas - Vanya en la calle 42

La idea de insertar la representación dentro de la representación, y jugar con las identidades de los actores y sus personajes está presente en Los tontos y los estúpidos, como lo está en muchos filmes, pero no todos limitan su visión al escenario de forma tan tajante. Sí lo hace la película de Louis Malle, Vania en la calle 42, cuya acción se desarrolla en el local de ensayo de dicha calle. Un grupo de teatro representa Tio Vania de Anton Chejov, y según ensayan el texto, paran para comer, comentan y discuten, traslucen las relaciones internas del grupo de teatro…

Austeridad Dogmática

Películas mínimas - Dogville

En una de sus provocaciones y masoquismo estético Lars Von Trier sacó a la luz una de sus obras más alabadas, Dogville y su secuela Manderlay, donde las localizaciones estaban dibujadas con tiza en el suelo de una gran nave, con algunos muebles y trozos de decorado añadido. Esta imposición formal sirvió para hablar de la sensación de pequeñez del pueblo, de la vigilancia constante al vecino tanto como de la tendencia a “mirar al otro lado” , todo lo cual  resultaba en el dilema ético del film.

Uniplano

Películas mínimas - Arca Rusa

Grabar toda una película en un solo plano no es precisamente algo sencillo y tampoco austero, sobre todo si nos referimos al Arca Rusa de Sokurov, todo un alarde de coreografía… Dos mil actores fueron grabados a través de treinta y tres habitaciones, con tres orquestas tocando en directo, en una única escena grabada sin pausa durante 96 minutos. Un auténtico prodigio de la historia del cine. Por su lado, Hitchcock fue en este caso más humilde, ya que su película La Soga es igualmente un plano-secuencia pero bastante más asequible. A pesar de algún corte casi invisible –también existen rumores de cortes escondidos en Sokurov-, consigue contar toda una investigación de asesinato en una conversación grabada del tirón.

Claustrofobia Cinéfila

Películas mínimas - La cabina

Muchas son las películas que queriendo transmitir, por necesidades de trama, un callejón sin salida existencial o puramente circunstancial, optan por introducir a sus actores en el espacio más reducido posible. El ejemplo más reciente es Locke, con un viaje en coche donde Tom Hardy cambiaba –destruía- su vida completamente y con nervios de acero. Buried fue un alarde de técnica de Rodrigo Cortés, incluyendo sistemas que recorrían el ataúd donde Ryan Reynolds había sido enterrado vivo, quitando y poniendo láminas de madera a necesidad. Un ejemplo paradigmático del cine español es la Cabina, el viaje kafkiano de Jose Luís López Vázquez y dirigido por Mercero donde un pobre hombre se quedaba encerrado en una cabina telefónica para perder por completo el control de su vida. Otro ejemplo legendario es el del Ángel Exterminador de Buñuel, donde los invitados a una cena no podían abandonar su casa, inexplicablemente, una genial analogía del estancamiento ydecadencia de su clase.

Concepto y repetición

Películas mínimas - Coffee and cigarettes

Jim Jarmusch es uno de los abanderados del cine minimalista, en su caso lo minimizado es un leitmotiv que aparece y reaparece. Se trata de elegir una propuesta formal sencilla y explotarla a través de la repetición consiguiendo, con los diversos detalles y variaciones de cada fragmento, lo que puede considerarse una melodía de imágenes e ideas alrededor de un mismo concepto. Es el caso de Noche en la Tierra, donde cada personaje tomaba un taxi en una ciudad diferente del mundo, Coffee and Cigarettes, donde asistíamos a repetidos encuentros, conversaciones robadas entre cafeína y nicotina, Flores Rotas, donde Bill Murray visitaba uno tras otro a sus amores pasados, o la más depurada – quizá demasiado- The Limits of Control.

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