Fito & Fitipaldis - Huyendo conmigo de mí. Honesta fórmula de éxito

Fito & Fitipaldis - Huyendo conmigo de mí. Honesta fórmula de éxito
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Fito & Fitipaldis – Huyendo conmigo de mí. Una honesta fórmula de éxito

Fito & Fitipaldis

Huyendo conmigo de mí

Discográfica:

Warner Music

Año:

2014

7.0

· 30 Octubre, 2014

A pesar de su privilegiada posición, de su permanente éxito y sus inigualables números, Adolfo Cabrales irradia honestidad y sencillez cuando habla de sí mismo y de su carrera. Despoja de cualquier atisbo de mitificación su propia figura y su música que, a fin de cuentas, es la que le ha llevado a situarle donde está.

El sexto álbum de estudio de Fito & Fitipaldis no sorprenderá a nadie por su innovación o por incluir cambios sustanciales en la manera de hacer música de la banda. El propio artista no lo esconde y, consciente de que sus credenciales no van por el lado de la reinvención, edita un nuevo larga duración (cinco años después) en el que vuelve a dar lecciones de lo que mejor sabe hacer. Se repite la fórmula, es cierto, pero con la misma eficacia y acierto que siempre, sin falsas ambiciones ni pretensión alguna.

Todos los discos de Fito incluyen los mismos ingredientes, piezas de rock & roll amable, otras más insertas en la tradición blues, un corte instrumental, una versión… Para hablar de Huyendo conmigo de mí, lo empezaremos haciendo con la única canción que no firma el ex de Platero y Tú. Se trata de Nos ocupamos del mar y es la adaptación más alejada del universo Fitipaldi de todas las que hayan hecho hasta ahora. La pieza en cuestión, firmada por Javier Krahe, está recogida en el mítico álbum de La Mandrágora (1981), en el que además de dicho cantante, estaban Joaquín Sabina y Alberto Pérez (precisamente es este último el que la cantaba). A priori, no encajaría demasiado en un trabajo de Fito, pero se convierte en una de las joyas de esta nueva colección, gracias a que el bilbaíno lleva a su terreno una genial letra, elevándola a un nivel aún más alto del que estaba hasta ahora.

Fito & Fitipaldis - Huyendo conmigo de mí

Es extraño que para comenzar una reseña de un disco de alguien con una carrera tan marcada, hayamos elegido una versión de un tema ajeno, pero ahí reside gran parte de la personalidad de este músico; lo que importa verdaderamente son las canciones, sean de quien sean. Otra de las pequeñas variantes que podemos encontrar en Huyendo conmigo de mí, su primer single elegido. Entre la espada y la pared es una composición al más puro estilo Fito, pero deja de ser tan “facilona” (despojando a dicho adjetivo de su connotación negativa) como lo son otros éxitos anteriores suyos. Dicho corte carece de estribillo y suena a declaración de intenciones, con un ritmo que va creciendo a medida que se desarrolla la historia y donde el grupo suena verdaderamente espectacular.

Suenan a lo de siempre, ¿y qué?, ¿acaso las bandas más míticas de la historia no han repetido fórmulas manteniendo la calidad en sus trabajos?

Entre el resto de cortes que contiene Huyendo conmigo de mí, destacan piezas como Nada de nada, en la que vemos la cara más social de Fito, algo de lo que siempre ha querido alejarse pero que esta vez, como él mismo asegura, no ha podido evitarlo;  Garabatos, un tema directo a la yugular donde su autor echa la vista atrás con algo de nostalgia pero con una contagiosa energía positiva, siendo una de las canciones más potentes del disco; el propio cantante se reivindica a sí mismo en Lo que siempre quise hacer, un blues cuyo título lo dice todo, una manera de dar respuesta a todos los que en algún momento han criticado su cambio de registro y añoran el lado más salvaje de su anterior banda. En las ocho letras que llevan la firma de Adolfo Cabrales, volvemos a encontrar frases donde refugiarnos, con las que dar respuesta a muchas de nuestras incógnitas o que simplemente nos retratan mejor que si lo hiciéramos nosotros mismos. Él mismo asegura que cada vez le cuesta más componer, que ya no se encuentra tanto con las musas, pero a tenor de lo que a la postre conforma sus textos, es comprensible que a veces suponga un esfuerzo llegar a plasmar esas ideas en un papel.

En el álbum que nos ocupa, toda la banda suena de lujo, como siempre lo han hecho, con un Carlos Raya que, ejerciendo de mano derecha de Fito, dirige una producción exquisita y totalmente reconocible. Hay un sello personal en la estructura de las canciones y en la ejecución de los arreglos, simplemente por eso merece un reconocimiento. Suenan a lo de siempre, ¿y qué?, ¿acaso las bandas más míticas de la historia no han repetido fórmulas manteniendo la calidad en sus trabajos? Podríamos exigir un poco más a Fito & Fitipaldis, pero si hubiera cambios radicales ya no serían ellos. Puedes amarlos u odiarlos, pero quizás sea en esa disyuntiva donde reside la grandeza de este grupo. Bueno, ahí y en la sencillez de su líder, insistimos en ello.

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