[Crítica] Ryan Adams – Ryan Adams. La genialidad de lo evidente

[Crítica] Ryan Adams – Ryan Adams. La genialidad de lo evidente
B-SIDE MAGAZINE // PARA HABLAR DE ARTE... HAY QUE HACERLO CON ARTE
[Crítica] Ryan Adams – Ryan Adams. La genialidad de lo evidente

Ryan Adams

Ryan Adams

Discográfica:

Pax Amaericana Recording Company

Año:

2014

8.5

· 29 Septiembre, 2014

Resulta curioso que Ryan Adams haya decidido que su decimoquinto álbum (sin contar los discos editados con Whiskeytown, su anterior banda) lleve por título su propio nombre. Este recurso suele ser utilizado muchas veces para nombrar las primeras grabaciones de algunos grupos o artistas, marcando territorio, presentándose en sociedad.

El artista nacido en Jacksonville, a estas alturas, no necesita presentación alguna, pues cuenta con una carrera más que notable, con algunos discos situados entre lo mejor de los últimos años (el maravilloso e inigualable Gold, publicado en 2001, es el mejor de los ejemplos). Pero quizá haya tomado la decisión de que este fuera su disco homónimo por pura personalidad, queriendo demostrar que, a pesar de todo, parte de él está dentro de estas once canciones.

Su anterior trabajo discográfico, Ashes & Fire (2011), fue un compendio de folk intimista y fundamentalmente acústico, una de las facetas musicales en las que Adams se desenvuelve con mayor soltura y mejor ha explotado. Sin embargo, con Ryan Adams da un giro hacia el rock más directo, el que remueve las entrañas con la simplicidad por bandera; prueba de ello es el arranque del mismo con la irrefutable Gimme Something Good.

Crítica Ryan Adams 2014

El trabajo que nos ocupa exuda energía por todos sus poros, a base de limpios guitarrazos y melodías impagables

Este es un trabajo que nos remite irremediablemente a Tom Petty (que, curiosamente, también ha publicado un fantástico disco estos días) y su manera de entender el rock americano, pero también encontramos ecos “springstianos” en algunos cortes como Trouble. En general, el trabajo que nos ocupa exuda energía por todos sus poros (salvo My Wrecking Bell, una joya de baja intensidad que encajaría a la perfección en su anterior disco), a base de limpios guitarrazos y melodías impagables. Ajeno a experimentos y probaturas, el músico americano vuelve a dejar patente que también se mueve como pez en el agua en un ambiente más eléctrico. Estar aquí o allá solo depende del estado de ánimo y de las necesidades del momento.

Con este álbum, su autor no evidencia pretensiones banales, ni inventa nada concreto, pero une las pocas piezas con las que cuenta de manera magistral, utilizando la sencillez como argumento fundamental para emocionar al oyente. A veces la genialidad no se basa en únicamente en interpretar a la perfección un determinado papel, sino en la capacidad de cambiar el registro y seguir convenciendo sin ningún atisbo de duda. Por eso no es extraño que hoy Ryan Adams sea considerado un genio de nuestro tiempo.

PUBLICIDAD

Lo más B-side en tu correo

¡Comparte!

Queremos conocerte mejor... »