[Crítica] Jack White - Lazaretto, una digna continuación

[Crítica] Jack White - Lazaretto, una digna continuación
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[Crítica] Jack White – Lazaretto, una digna continuación

Jack White

Lazaretto

Discográfica:

XL Recordings

Género:

Blues, rock, soul

Año:

2014

7.5

· 11 Junio, 2014

El pasado 2 febrero de 2011, se anunció el cese definitivo de White Stripes, banda icónica e influyente de la primera dedada del siglo XXI y de la cual Jack White era una de las piezas fundamentales. Este anuncio significó la pérdida de una gran formación pero, a tenor de todos los proyectos en los que andaba metido el señor White, podría significar una evolución de lo más interesante.

No en vano, la mente responsable del tremendo Elephant (2003) se encuentra fuertemente vinculado a otras bandas y artistas tan reconocidos como The Raconteurs, formada junto a Brendan Benson y dos miembros de The Greenhornes, en lo que se refiere al blues y el folk más clásico, o Dead Weathers – que volverán en 2015 – junto a Dean Fertita de Queens of the Stone Age, a mitad camino entre el blues de Raconteurs y el Stoner rock. Sin embargo, todo esto floreció a la sombra de los Stripes ¿Qué es lo que vendría a continuación?

Toda duda fue despejada cuando en 2012 se publica el impecable Blunderbuss, su primer disco en solitario y del cual este Lazaretto hereda muchos elementos. Siguiendo la estela bluesera del anterior álbum, encontramos mucho gusto a soul, aunque en este caso la influencia sureña se abre paso a golpe de riffs. En el apartado de las letras, tal como el mismo White ha reconocido, le faltó la inspiración y recurrió a textos de su adolescencia.

Crítica - Jack White, Lazaretto

El single Lazaretto, uno de los más celebrados, es un tema enérgico, en la linea de Three Women (el primero del álbum), aunque con ese toque experimental y ruidoso que tanto gusta. Será uno de los grandes baluartes de esta nueva época. Por su parte, Temporary Ground, I think I found the Culprit, Just one drink o el último corte Want and able representan, algunas en mayor y otras en menor medida, esa exploración folk a través de los pantanos de Nueva Orleans y las praderas de los estados unidos que tanto le gustan al señor White, recuperando la esencia de la música country, acercándose a veces al sonido de el Exile on Main Street y otras, a los sonidos básicos y sencillos tan característicos del country.

Ahora bien, las grandes joyas son el tándem que se forma entre la intensa Would you fight for my love?, el corte más potente, oscuro, imprevisible y dramático del álbum y That Black Cat Licorice que aunque no es tan potente como la primera, le planta cara a golpe de riffs, y melodías desenfrenadas.

En conclusión, no estamos frente al mejor disco del año, ni siquiera de la obra de Jack White (sin ir más lejos, el anterior era mucho más interesante), sin embargo, sí que se trata de una obra bien ejecutada y, como tal, requiere un poco de insistencia para poder exprimirle todo el jugo. Vale la pena.

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