Paco de Lucía, la clave del flamenco

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Paco de Lucía, la clave del flamenco

Por · 5 Marzo, 2014

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El pasado 26 de Febrero nos sorprendía la inesperada y triste noticia del fallecimiento del genio de Algeciras a los 66 años de edad tras un ataque al corazón. El gran maestro de la guitarra española deja “huérfano” al mundo del flamenco, que llora desconsolado su muerte por ese inmenso vacío que será muy difícil  volver a llenar.

Nacido en Algeciras el 21 de Diciembre de 1947, Francisco Sánchez Gómez gestó su vocación en el seno de una humilde familia de artistas flamencos. A los siete años comenzó a tocar la guitarra, pues su padre le obligaba a practicar horas y horas. Discípulo de Niño Ricardo y Sabicas, ya dominaba todos los palos del flamenco a muy temprana edad. Con tan sólo catorce años grabó su primer disco Los chiquitos de Algeciras, junto a su hermano Pepe de Lucía, cantaor profesional  (padre de la también cantante Malú). Su primer disco en solitario La fabulosa guitarra de Paco de Lucía llegaría en 1967 y tras él un extenso catálogo musical de más de 30 álbumes.

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Pero si algo marcó la vida artística y personal del mejor guitarrista de todos los tiempos, sin duda fue la llegada a su vida de otra gran leyenda del flamenco, Camarón de la Isla. Se conocieron en Jerez en los años 60 y afianzaron su amistad en Madrid. La unión de esta mítica pareja revolucionó el mundo del flamenco por su visión tanto purista como renovadora, marcando un hito clave en la historia musical de este género. Su alianza duró diez intensos años entre 1967 y 1977, época dorada durante la cual publicaron una decena de discos para la posteridad. Sin embargo, su amistad se tornó cada vez más difícil debido a los compromisos internacionales del guitarrista y a la caótica vida del cantaor, hasta quedar ensombrecida por el conflicto de los derechos de autor que puso en duda su amistad y cuestionó la humildad de Paco de Lucía, hecho que le llevó a permanecer tres meses sin tocar la guitarra, sumergiéndose en una inmensa tristeza y sufrimiento. Algo que nunca pudo perdonarse fue no poder despedirse de su amigo antes de que el cáncer le arrebatara la vida.

Su alianza duró diez intensos años entre 1967 y 1977, época dorada durante la cual publicaron una decena de discos para la posteridad

Gracias a su insaciable afán de innovación, Paco de Lucía fue introduciendo nuevos cambios en el flamenco tales como el uso de otros instrumentos musicales (cajón flamenco, flauta o bajo eléctrico) o el cambio de postura en el toque, modificando el estilo clásico conocido hasta entonces por el cruzado de piernas. Así en la grabación de uno de sus discos por excelencia Fuente y Caudal (1973) se muestra ya esta novedad en el tema Entre dos aguas,  canción que se introdujo a última hora en el álbum al comprobar que éste resultaba demasiado breve y que, sin embargo, llegó a convertirse en el himno mundial del superdotado guitarrista.

Otro de los momentos clave para la expansión del flamenco más allá de las fronteras españolas, fue la formación del trío del de Algeciras junto a otras dos grandes figuras de la fusión y el jazz, Al di Meola y John McLaughlin. En su inquietud por continuar aprendiendo y creciendo, Paco de Lucía se interesó por este y otros géneros musicales y sus influencias se dejarían notar posteriormente en su estilo propio, sin abandonar nunca sus raíces puras. De este G3 nacieron tres grandes discos y sólo el álbum en directo Friday Night in San Francisco (1980) logró vender más de un millón de copias en todo el mundo.

En su labor de llevar el flamenco a otros géneros, grandes músicos sucumbieron ante su técnica y destreza impecables. La introducción de nuevas armonías y acordes llenos de pasión, sentimiento y emoción inspirados en estilos como el mencionado jazz, la bossa nova o la música clásica, hacían sus composiciones únicas e irrepetibles. Por mencionar alguna de sus colaboraciones, podemos destacar la de Carlos Santana, la del pianista Chick Corea, el saxofonista Pedro Iturralde o el cantante de pop Bryan Adams. Su toque maestro en Have You Ever Really Loved a Women (1995) llevó al tema de Adams a la nominación al Oscar como mejor banda sonora por Don Juan De Marco.

Tras un silencio de cinco años, el músico de dimensiones universales editó en 2004 Cositas Buenas, álbum que fue calificado por la crítica como “obra maestra” y que le proporcionó ese año el Grammy Latino al mejor álbum flamenco y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes.

Paco de Lucía revolucionó el flamenco con su guitarra, de la cual decían que era capaz de emitir no sólo música, sino voz; y a la vez sirvió de escuela y de fuente de inspiración para otros guitarristas y músicos en general. Su música es capaz de trasmitir ese sentimiento que despierta curiosidad en aquellos que no simpatizan con este género o de dejar sin palabras a los más virtuosos. Por suerte para los que amamos el flamenco, el grande de los grandes no sólo deja un recuerdo imborrable de su persona, sino que nos queda el maravilloso regalo de un amplio e incomparable legado musical, del cual podremos seguir disfrutando por los siglos de los siglos. Paco de Lucía hace gala a la mítica frase “los genios nunca mueren”. Por todo ello, nos despedimos del gaditano con un: Hasta siempre, Maestro.

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