La Caja B: ¿Por qué a los hombres les cuesta desnudarse en público?

La Caja B: ¿Por qué a los hombres les cuesta desnudarse en público?
B-SIDE MAGAZINE // PARA HABLAR DE ARTE... HAY QUE HACERLO CON ARTE

La Caja B: ¿Por qué a los hombres les cuesta desnudarse en público?

Por · 19 Noviembre, 2013

david-beckham-shirtless-la-caja-b-opinion-hombres-desnudos
David Beckham para H&M.

¿Qué problema tiene la sociedad con los desnudos masculinos? ¿Nos seguimos sorprendiendo ante la visión de un hombre desnudo? ¿Y qué ocurre con las mujeres? ¿La igualdad no se aplica cuando hablamos de desnudos? ¿Nos acercamos hacia la normalización o cada vez estamos más lejos? ¿Es verdad que uno puede quedarse ciego si contempla a un hombre totalmente desnudo? Hoy, tratamos de ofrecer respuestas a todas estas preguntas.

A los hombres les cuesta desnudarse. Pueden pensar que esta afirmación no es verdad, que ustedes han ido a decenas de comidas veraniegas donde los hombres se han quedado con el torso desnudo en menos de un minuto, mientras las mujeres aguantaban el calor de una forma más contenida. Y no les falta razón. Los hombres tienen una capacidad de desprenderse de la ropa considerablemente más alta que la de las mujeres -pregunten a sus conocidos cuántos duermen desnudos y saquen sus propias conclusiones-. Pero esta aparente facilidad se limita a las escenas cotidianas y siempre dentro de los límites socialmente aceptables de desnudez. En cuanto abandonamos la comodidad del anonimato, estos desnudos masculinos se vuelven recelosos, escasos y en muchas ocasiones, falsos. Sí, falsos. Llamemos el desnudo por su nombre y entendamos lo que significa. No pregonemos cosas que no son. Lo que podemos ver en la playa no es un desnudo. ¿Qué emoción puede provocar algo que está al alcance de la mano? Cuando hablamos de desnudos, nos referimos a integrales y frontales, que las pantorrillas ya las tenemos muy vistas.

samuel-de-clubber-ives-saint-laurent-columna-la-caja-b

Hablamos de evolución social, de movimientos de liberación, de igualdad, y mientras seguimos desnudando a las mujeres constantemente y con cualquier excusa. Equiparamos el desnudo parcial masculino -el tradicional desnudo tapando los genitales- con el desnudo parcial femenino, cuando una cosa no tiene que ver nada con la otra. Que un hombre se quite la camiseta, por mucho que sus pezones sean también una zona erógena, no tiene la misma connotación que si una mujer se desprende del sujetador. No nos den gato por liebre. Son muy pocos los modelos o actores que han aceptado llegar hasta un desnudo integral y muy pocas las modelos o actrices que han conseguido no hacerlo. Sábanas perfectamente situadas, piernas flexionadas, atrezzos que nos hacen creer que hay un desnudo integral pero nos impiden verlo, y si se insiste mucho -y si el caché es suficiente- un breve paseo desde la cama hasta el baño dejando a la vista la parte trasera -el culo en los hombres es el equivalente al pecho en las mujeres, el primer paso del nudismo-. Pero reconozcámoslo, eso no es un desnudo.

Cuando en 2002, el modelo Samuel de Cubber apareció totalmente desnudo para anunciar el perfume M7 de Yves Saint Laurent la revolución no fue poca. De hecho, tuvieron que hacer una segunda versión del anuncio, únicamente con la cara y el torso del modelo porque muchas publicaciones se negaron a mostrar un pene entre sus páginas -remilgos que, desde luego, no tienen con los constantes desnudos de Kate Moss-. Andrés Velencoso hizo lo propio en Arena Hommes +, posando sin nada de ropa y sin temor a enseñar ninguna parte de su anatomía, igual que David Gandy, aunque este último tiró de sombras para que no fuera tan evidente. Jarrod Scott ha sido uno de los últimos en unirse al club, protagonizando casi un póster central en Vogue Hommes, y recibiendo las críticas de parte de los lectores, al considerar que ese desnudo no venía a cuento con la sesión. ¿Desde cuando un desnudo debe justificarse? ¿Hemos vuelto a la época del destape donde todo se escudaba todo con un “exigencias del guión”?

El auge del desnudo masculino vino de la mano del movimiento de liberación gay. Tradicionalmente los hombres habían sido los que miraban y las mujeres las que eran miradas…

El auge del desnudo masculino y su llegada a la cultura de masas vino de la mano del movimiento de liberación gay. Tradicionalmente los hombres habían sido los que miraban y las mujeres las que eran miradas, hasta que en los ochenta empezaron a aparecer las primeras publicaciones de contenido homoerótico, donde eran los hombres los que se desnudaban para la admiración de otros hombres. Poco a poco estas publicaciones fueron difundiéndose y filtrándose a ámbitos no exclusivamente gays. Y aunque parece que el tiempo ha pasado muy rápido, que la sociedad ha cambiado, que la mentalidad de los hombres se ha vuelto más tolerante, esta concepción homoerótica sigue arraigada en el subconsciente. A raíz del desnudo de Jarrod Scott en Vogue, decenas de páginas criticaron que las revistas de moda se habían convertido en publicaciones para el disfrute de hombres homosexuales y pedían la supresión de ese tipo de reportajes. Cabría preguntarse si estas páginas también consideran que los millones de reportajes con mujeres desnudas van dirigidos a las lesbianas y si son igual de contundentes con los desnudos de las tops del momento. ¿Por qué con los hombres sí y con las mujeres no? ¿Es esta mentalidad la que impide que los hombres se desnuden?

Uno podría pensar que todo depende del tamaño, que el que está orgulloso con lo que la genética le ha dado no tiene ningún problema en enseñarlo y el que no está tan satisfecho prefiere evitarlo, para no tener que escuchar comentarios varios. Pero claro, esta es una visión muy limitada y con unos conocimientos de anatomía y fisiología bastante escasos -aunque no digo que no pueda ser cierta en algunos casos-. ¿Son los propios hombres los que boicotean la presencia de otros hombres desnudos? ¿Nos sentimos amenazados, acomplejados o intimidados por los demás? ¿Qué le pasa a la sociedad con los penes? ¿Qué problema hay con la palabra “pene”?

PUBLICIDAD

Lo más B-side en tu correo

¡Comparte!

Queremos conocerte mejor... »