[crítica] Kings of Leon - Mechanical Bull (Sony Music, 2013)

[crítica] Kings of Leon - Mechanical Bull (Sony Music, 2013)
B-SIDE MAGAZINE // PARA HABLAR DE ARTE... HAY QUE HACERLO CON ARTE
[crítica] Kings of Leon – Mechanical Bull (Sony Music, 2013)

Kings of Leon

Mechanical Bull

Discográfica:

Sony Music

Año:

2013

7.5

· 3 Octubre, 2013

Kings of Leon llevan un tiempo envueltos en una coyuntura en la que el aparente esfuerzo por volver a sus raíces y satisfacer a sus seguidores primigenios, coincide con el aumento de su fama y los conciertos multitudinarios. Esto no debería ser un problema, ya que quizás es lo que todo público demanda de su grupo favorito, mantener el estatus y el posicionamiento en la primera división del rock, sin perder la frescura, el encanto y la espontaneidad de sus primeras grabaciones. Pero para los Followill, esto no es así, ya que siempre han estado en el punto de mira de cierto sector del público y la crítica, recelando a priori de todo lo que han ido publicando desde la llegada al éxito masivo que supuso el excelente álbum Only By The Night (2008), verdadero punto de inflexión en su carrera.

Después de que Come Around Sundown (2010), mantuviera la línea de rock de estadio marcada por su predecesor gracias a un buen puñado de hits, la banda de Nashville ha regresado con Mechanical Bull (se sigue manteniendo la premisa de que los títulos de sus discos tengan cinco sílabas), un trabajo con el que se abre la posibilidad de reconciliación con esos seguidores que les han ido abandonando en los últimos años. Aunque, no nos engañemos, los que nunca se han sentido identificados con la música de Kings of Leon,  no encontrarán aquí la razón por la que empezar a escucharles con interés.

Mechanical Bull supone una pequeña redención para todos aquellos que empezaban a desconfiar de Kings Of Leon.

Supersoaker abre el álbum de manera esperanzadora, con una descarga de energía y los ingredientes básicos para convertirse en un innegable éxito. Sin duda, es de lo mejor del disco, pero también es lo que todos esperamos de ellos. Entre las otras diez canciones que completan la colección, encontramos destellos de ese rock sureño que globalizaron con sus primeros lanzamientos, Rock City es un claro ejemplo de esto, igual que Don’t Matter se inserta de lleno en los ejemplos de música vibrante, guitarrera, asfixiante incluso, que tanto necesitan los devotos de este tipo de música.

Como en casi todos los trabajos de Kings of Leon, hay algún altibajo que deja al que lo escucha, con una extraña sensación al pensar en lo que podía haber sido y no fue. En Mechanical Bull ocurre con Beautiful War, bonita balada, pero sin gancho, o con Comeback Story y Tonight, medios tiempos resultones pero absolutamente carentes de pegada.

El sexto trabajo de estudio de los norteamericanos, supone una pequeña redención para los que empezaban a desconfiar de ellos y se trata de un disco más que digno, con momentos verdaderamente notables, pero esos altibajos a los que hacíamos mención antes, rebajan un poco la euforia y nos dejan con una especie de sabor agridulce en el paladar. No obstante, Caleb Followill y sus hermanos (y primo) saben a qué juegan, cuál es su liga y los estadios que deben conquistar, un saber hacer algo exento de naturalidad, pero con una gran dosis de autoestima y eficacia.

PUBLICIDAD

Lo más B-side en tu correo

¡Comparte!

Queremos conocerte mejor... »