[crítica] She & Him - Volume 3 (Merge Records, 2013)

[crítica] She & Him - Volume 3 (Merge Records, 2013)
B-SIDE MAGAZINE // PARA HABLAR DE ARTE... HAY QUE HACERLO CON ARTE
[crítica] She & Him – Volume 3 (Merge Records, 2013)

She & Him

Volume 3

Discográfica:

Merge Records

Año:

2013

7.0

· 10 Junio, 2013

La fórmula se repite: canciones luminosas, desenfadadas melodías alejadas de todo tipo de pretensiones más profundas, sonidos que, inevitablemente, transportan al oyente a las décadas de los 50 y 60, a las playas de la Costa Oeste, a todos esos lugares y épocas que, a pesar de no haber conocido de primera mano, son tan cercanos a todos nosotros, gracias a la cantidad de iconos y referencias que la cultura pop ha instalado en nuestro imaginario cultural.

Pero a pesar de ser un disco deliciosamente continuista, Volume 3 se distancia de alguna manera de sus predecesores, gracias sobre todo a las letras compuestas por la encantadora y bellísima Zooey Deschanel. En esta ocasión, los textos cargan con un mayor peso autobiográfico y con una crudeza añadida, debido a la reciente ruptura de la artista con el músico Ben Gibbard. La música de este nuevo álbum de She & Him no es dramática, todo lo contrario, sigue siendo desenfadada y, en ocasiones, demasiado edulcorada, pero lo escrito por la parte femenina del dúo demuestra un carácter mucho más doloroso y oscuro.

M. Ward forma el complemento ideal a la personalidad de su compañera. Sus arreglos, conjugan a la perfección con lo que canta y transmite Deschanel. La complicidad de ambos es cada vez más patente y este proyecto ya no es únicamente un divertimento para ellos cuando dejan de lado sus caminos personales. She & Him, son una realidad, dos piezas que cada vez encajan mejor la una con la otra y este Volume 3 es, probablemente, su mejor disco hasta la fecha.

Hay que dejarse atrapar por las canciones de este trabajo para entender de verdad las intenciones del dúo. Superando los prejuicios y la primera escucha donde, muy probablemente, asuste algo la aparente ñoñería y el exceso de optimismo, conseguiremos adentrarnos en un trabajo que se vuelve imperecedero, que suena añejo pero no antiguo, que es verdaderamente moderno sonando a algo que ya se hacía 50 años atrás. Positivismo a pesar de todo, que buena falta hace en ciertos momentos.

PUBLICIDAD

Lo más B-side en tu correo

¡Comparte!

Queremos conocerte mejor... »