El adiós de Cathy Jamison: The Big C se despide con una temporada final perfecta, Hereafter

El adiós de Cathy Jamison: The Big C se despide con una temporada final perfecta, Hereafter
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El adiós de Cathy Jamison: The Big C se despide con una temporada final perfecta, Hereafter

Por · 22 Mayo, 2013
El adiós de Cathy Jamison: The Big C se despide con una temporada final perfecta, Hereafter

Con C de calidad. Showtime ha hecho un inmenso trabajo en la última década produciendo series de innegable valía artística como la que nos ocupa. The Big C llegaba en 2010 posicionándose sin esfuerzo como el mejor estreno de la cadena en ocho años. ¿El secreto? La falta de artificio, su absoluta y nada comedida realidad. Concebida por Darlene Hunt (pocos notarán su cameo en esta última temporada), cuenta las desventuras de Cathy Jamison, una profesora de instituto que es diagnosticada con un melanoma terminal. Un juego de palabras el del título, tan acertado como los propios guiones de la serie. C de cáncer. C de Cathy. Una inmensa, emotiva y esperanzadora C a la que ha dado vida una Laura Linney en permanente estado de gracia. Su interpretación es tan soberbia, tan bizarra y tan humana, que en su desarrollo, no ha hecho más que opacar al resto de un más que correcto reparto. Junto a Cathy hemos reído, mucho. Sus ocurrencias, su redescubierta inocencia, sus renovadas ganas de vivir. Incluso ese puntito rabioso y cabrón de los que tienen poco que perder. Una rotunda bofetada de honestidad que nos ha hecho plantearnos a muchos, al menos durante el tiempo que duraban los capítulos, que hay que vivir el momento y disfrutar de lo que te rodea. De los que te rodean.

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Es por ello que también hemos llorado, a borbotones y con sollozos, como si Cathy fuera una amiga cercana, o incluso nuestra propia madre. Hemos sufrido viendo como la esperanza se deslizaba entre tumores y ensayos clínicos. Y aún así ella siempre ha tenido una sonrisa para regalarnos. ¡Qué sonrisa!

Cierto es que lo que siguió a ese INMENSO (permitidme que lo escriba en mayúsculas) final de la primera temporada, fue engañoso y carente de la frescura de los trece capítulos iniciales. Pero no es menos cierto que Linney y todo el equipo de The Big C han sabido darle a esta historia el final que se merecía, aunque alguien llegara a dudarlo en algún momento. Nos ha pillado por sorpresa esta conclusión. Cuatro capítulos de cierre titulados Hereafter -de una hora de duración cada uno-, en lo que no ha faltado el sarcasmo marca de la casa y se ha recuperado esa ternura del comienzo, sin sensiblería ni giros dramáticos innecesarios. Poco más que añadir que no expliquen por sí solas las lágrimas con las que empecé a escribir esta reseña. Se nos va una de las ficciones más espléndidas de la televisión actual. Y con ella, nos despedimos de un personaje que ha dejado huella en nuestros corazones y poso en nuestras conciencias. Se va sin dejar ni un sólo cabo suelto, sonriéndole a la adversidad y con la mirada húmeda de orgullo.

Goodbye Cathy… Gracias por tantos buenos ratos. Lucky you! Nos vemos en blu-ray.

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