Jill Scott llena de magia el escenario de Teatro Circo Price (15/07/12)

Jill Scott llena de magia el escenario de Teatro Circo Price (15/07/12)
B-SIDE MAGAZINE // PARA HABLAR DE ARTE... HAY QUE HACERLO CON ARTE

Jill Scott llena de magia el escenario de Teatro Circo Price (15/07/12)

Por · 16 Julio, 2012

No pudo arrancar de mejor manera Jill Scott en el escenario de Teatro Circo Price. Who Is Jill Scott? (¿Quién es Jill Scott?) es probablemente la pregunta que se hagan buena parte de los españoles que han visto reseñada en los medios la primera actuación de la estadounidense en territorio nacional. Ese era también el título (y declaración de intenciones) de aquel debut con el que se proclamaba reina del soul contemporáneo. Con el permiso, o sin él, de otra grande del género, Erykah Badu. Con It’s Love, tema incluído en ese álbum, rompía el silencio y la oscuridad reinante en el Price en uno de los conciertos más jugosos del ciclo Veranos de la Villa. Comenzaba la noche con mucho groove y un entramado de luces exquisito, augurando una elección bastante uptempo para su repertorio. El público, no numeroso en exceso pero sobrado de ganas, estallaba en vítores, lo que se convirtió en la tónica general de la velada.

Guitarra, bajo, teclados, metales, percusión y tres coristas del más absoluto nivel conformaban la banda enteramente masculina que arropó a una sonriente Jill en todo momento. Continuó la vocalista con la lectura de un poema, una de sus muchas reflexiones sobre el amor que le valieron el beneplácito del respetable. Se había recorrido un pequeño paso más para sellar, con total seguridad, uno de los conciertos más emotivos de su carrera. No pudo evitar emocionarse en repetidas ocasiones dada la respuesta de los asistentes, mientras desgranaba sin descanso temas claves como Hate On Me, The Real Thing y Gettin’ In The Way o cortes de su último trabajo The Light Of The Sun, como Quick o un coreado So In Love de tal calibre que no se echó de menos la participación de Anthony Hamilton. Que me perdonen los profesionales de este país, pero esas tres bestias pardas que hicieron las veces de coristas y bailarines, The Pipes, sentaron cátedra en lo que a su cometido se refiere. Nada que ver con lo habitual de nuestros escenarios.

No sólo ofreció sobradas muestras de calidad y profundidad interpretativa la de Philly, también capacidad más que evidente como front-woman. Las risas que cosechó a lo largo del evento dieron buena muestra de su vasto sentido del humor: dos grandes momentos fueron la presentación de varios miembros de la formación a modo de anuncio de teletienda con el producto “Ball fresh”, que permite perfumar los genitales –pelotas fue la palabra utilizada por la traductora- con olor a melocotón; o su hilarante personificación de una doctora africana especialista en cuestiones amorosas y sexuales.

Con un sonido impecable y ciertos resquicios funkeros bombardeó a los espectadores con sus mejores trucos de reinona del soul. Golden, A Long Walk, Gotta Get Up o Gimme fueron un absoluto despliegue de poderío… y de frases en castellano que volvieron a arrancar las risas de un entregado y eufórico Circo Price.

No faltaron por supuesto momentos íntimos. Cross My Mind, Slowly Surely, So Gone, The Way y por encima de todo el maravilloso He Loves Me con el que entregó una interpretación mágica – tremenda soprano – y puso el broche de oro a una noche irrepetible, en la que un servidor se vio trasladado en innumerables ocasiones a Philadelphia, la tierra natal de nuestra protagonista, y de esa facción del soul que combina lo más sucio y callejero con lo más elegante y dulzón. Me van a permitir la licencia, porque lo que se vivió anoche fue inconmensurable, de decir que Miss Scott es sin lugar a dudas, THE FUCKING QUEEN.

Fotografía: Beatriz Olivares
Postproducción fotográfica: Jesús Román

PUBLICIDAD

Lo más B-side en tu correo

¡Comparte!

Queremos conocerte mejor... »