Entrevista a Xoel López

Entrevista a Xoel López
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Entrevista a Xoel López

Por · 9 Mayo, 2012
Entrevista a Xoel López

Con motivo del reciente lanzamiento de Atlántico, entrevistamos a Xoel López para que nos hable de la gestación del disco, de sus viajes por América, su situación actual con respecto a la música y su manera de ver el mundo. Sin duda, en las letras de las canciones se refleja cómo han sido estos últimos años en la vida del artista gallego, pero al comprobarlo de primera mano podemos afirmar que este primer disco al margen de Deluxe suena a lo que es actualmente su creador.

En primer lugar, ¿qué supone para ti Atlántico?, ¿cómo definirías brevemente este trabajo?

De manera breve es complicado. Es un disco profundo, con mucha vida y mucha experiencia detrás. Representa mis viajes, lo que he sido estos últimos tres años, con el condicionante de la distancia, de las dos orillas… Pero sobre todo es un disco de canciones. Creo que también es importante señalar que es mi disco número 12. Se llama Atlántico porque de alguna manera representa la orilla atlántica de América y la orilla atlántica de Galicia.

Se aprecia un cambio sustancial con respecto a tu anterior etapa como Deluxe, pero para los que seguimos tu carrera de cerca nos parece que simplemente es un paso más, la evolución lógica.

Es la evolución lógica si conoces el contexto, la historia de estos años, de los viajes y demás. Tiene un hilo conductor con todo lo anterior, pero lo importante es que es un disco que tiene independencia, es decir que alguien que no haya escuchado nada mío puede entrar directamente en Atlántico sin echar de menos nada anterior. El disco se define bien solo.

El disco habla de viajes, de diferentes países que has ido recorriendo… A mí me parece un trabajo de trovador, en su más pura esencia.

Sí, es verdad. Creo que es una forma bonita de definirlo. Realmente es explícito lo que afirmas, porque yo cogí una guitarra y viajé por muchos lugares, pudiendo involucrarme, tocar con mucha gente, en distintos formatos. Pero no deja de ser eso, un compositor, un cantautor o un trovador que me parece mucho más bonito, viajando con su guitarra, conociendo nuevos mundos y contándolo.

¿Ahora eres un poco menos de aquí y un poco más de allí?, ¿o eres de ninguna parte, como la canción?

Yo creo que soy igual de aquí, o más, que antes y, además, soy un poco de allí. Una cosa no quita la otra, simplemente amplías mundo y te enriqueces.

¿Cómo te han acogido allá donde has ido?

Muy bien. Es cierto que siempre se habla de lo bueno, pero también hay una parte dura en el hecho de encontrarse en un sitio que no es tu casa. Sientes soledad, te encuentras desubicado, tienes que hacerte a las costumbres, a las culturas, a ciertas formas de hablar. Hasta que dejas de ser un turista y empiezas a integrarte, ahí empieza lo realmente interesante.

¿Crees que a veces es necesaria esa soledad que has sentido por momentos?

Totalmente. A veces es un poco dura, pero de ahí salen también muchas canciones. Es importante la soledad y yo buscaba eso después de tanto mogollón con Deluxe. Necesitaba reposo, descanso… y lo he encontrado en América. Podía haberlo encontrado en otros lugares, pero había algo que me atraía de allí.

¿Qué es ese “algo” que te atraía?

Una unión cultural por el carácter hispano, por la relación entre Galicia y América, las músicas de allá también me interesaban y, además, conozco a gente de muchos lugares. También está la parte norteamericana que también la exploré, la visité y la disfruté mucho, sobre todo Nueva York y más aún San Francisco. Básicamente era por algo personal, que al conocer a mucha gente sabía por donde empezar, podría haber elegido China, pero habría resultado más complicado (risas), aunque habría también divertidísimo y enriquecedor

Como buen gallego habrás sentido morriña…

Sí, claro. Como cualquier viajero de más de un mes. El descubrimiento de cosas nuevas va acompañado siempre de cierta nostalgia, pero es pasajera. Necesitas un poco de lo tuyo de vez en cuando y más cuando conoces a alguien de tu tierra.

En cuanto a la acogida que has tenido como viajero, ¿crees que necesitamos en nuestro país aprender algo de allá acerca de cómo recibir al extranjero?

Creo que España siempre ha sido muy aperturista y abierta de cara a la inmigración. Es verdad que últimamente la cosa está jodida, prefiero quedarme con la primera versión, porque creo que siempre hemos sido un ejemplo en Europa de aperturismo, aunque cuando empezó la crisis la cosa cambió un poco. En cualquier caso, creo que tanto en España como en América la gente es muy abierta.

Hablando de la crisis, ¿qué visión tienes de la sociedad española?, ¿en qué crees que se parece a la argentina? En muchas cosas parece que confluimos.

En Argentina se van a hacer expertos en crisis, la última fue en 2001 y fue un auténtico batacazo, muy diferente a la de aquí. Los grados de pobreza que hay en América no los he visto en España, por suerte.

Hablemos un poco más del disco. En él se aprecia claramente que te has empapado mucho del folclore latinoamericano, sus sonidos, etc. ¿con qué te quedas de todo lo aprendido hasta ahora?

Sobre todo en la forma de construir las canciones. Saliendo un poco del patrón de bombo, caja, bajo, guitarra eléctrica, del esquema clásico del pop-rock. El hecho de salir fuera me ha dado más libertad mental. Te puedes reinventar constantemente porque no hay nada que te condicione en tu entorno. Pero al final es un disco de canciones, o te gustan o no te gustan, los sonidos, instrumentos, etc. son anecdóticos.

¿En qué crees has cambiado a la hora de componer y escribir canciones?

Cambios radicales no ha habido. Mis canciones reflejan periodos de mi vida, pero al ser canciones que nacen de un contexto diferente, son casi un diario de viaje. También hay algo que me ha dado el tiempo, cierta relajación que se nota en las letras, como si fuesen menos urgentes.

¿Qué canción del disco destacarías como la más especial o a la que más cariño le tienes?

Ahora mismo elegiría Tierra porque es una canción que me está dando muchas cosas. Es la última que compuse y curiosamente ha sido la elegida como adelanto del disco. Al ser la más reciente es con la que más identificado me siento.

El proceso de grabación ha sido lento, con más reposo, ¿te lo planteaste así o fue algo que te fue saliendo sobre la marcha?

La primera vez vino Juan de Dios a Buenos Aires y grabamos bastante menos de lo que nos habíamos planteado. Había terrenos donde me metía por primera vez, mucho trabajo con los músicos, etc. Lo dejamos como en un 70% terminado. El otro 30% se terminó en Coruña, mi ciudad natal, donde no grababa desde que tenía 17 años, con mi primer grupo. Era como el presente y el pasado, Buenos Aires y Coruña. Quedó algo muy simbólico.

La decisión de cambiar este nuevo camino y abandonar tu etapa anterior, llegó en un momento que sorprendió a todo el mundo, fue una decisión valiente. ¿Qué crees que te puede deparar el futuro?, ¿qué esperas de esta nueva etapa?

Es muy difícil. He aprendido a dejarme sorprender. Igual que cuando me fui de viaje, me fui a que me pasara lo que me tuviera que pasar, ahora me ocurre lo mismo. Sinceramente, lo que pase con este disco ya no depende de mí, depende de la gente, de si les gusta, si van a los conciertos… No quiero preconcebir lo que va a ser, para seguir dejando que la vida me sorprenda, me parece una forma más dulce de caminar por la vida. ¡Qué poético me he puesto! (risas)

Nuestra publicación no solo trata de música, sino también de otras disciplinas artísticas. Como buen viajero, ¿has conocido algún movimiento o tendencia que te haya llamado la atención?

Algo concreto no me atrevo a decir. Pero, por ejemplo, Buenos Aires es una ciudad en la que existe mucho el concepto de multidisciplinar. Puedes hacer canciones y ser al mismo tiempo poeta, director de cine, fotógrafo, etc. Se da importancia a la expresión artística, a la creatividad, en el término más amplio de la palabra. Me quedo con eso, con la expresividad por encima del lenguaje elegido. Al final todo trata de lo mismo, de comunicar, estar un poco menos solo y tratar de disfrutar de la vida.

Y en cuanto a cine, ¿qué tipo de cine es el que te interesa?

Sinceramente, no tengo ninguna preferencia. He visto millones de películas porque me encanta, voy al cine constantemente, pero no sabría decirte qué es lo que más me interesa. Por ejemplo, de Lars von Trier lo he visto todo. Es verdad que es un tipo del que mucha gente dice que es un cabrón porque sales hecho polvo, pero a mí me remueve por dentro. Su última película Melancolía me parece la hostia. Pero vamos que podemos hablar de Lars von Trier como podríamos hacerlo de Star Wars.

Para terminar y, con el fin de que nuestros lectores te conozcan un poco mejor, nos gustaría que nos hicieras algunas recomendaciones.

¿Qué artistas o grupos te interesan actualmente a nivel nacional?

En esto me pillas un poco pez porque acabo de llegar y he estado algo desconectado. Prefiero decirte de América que es donde creo que puedo aportar más. Te recomiendo un artista uruguayo que se llama Franny Glass que me gusta mucho, además su último disco El podador primaveral está producido por mí. Hay un grupo de gente joven que se llaman Los Cojolites, es un grupo de son jarocho, que es un estilo de Veracruz (México). De música más actual, Lisandro Aristimuño me parece de lo mejorcito que hay ahora mismo en Argentina.

¿Nos recomendarías tus cinco discos de cabecera?

Astral weeks de Van Morrison es uno de mis discos favoritos. Podría decir también Tom Zé, un disco que editó David Byrne que es un “best of” y se llama Brazil classics 4: The best of Tom Zé. Desire de Bob Dylan, Mediterráneo de Serrat, buscando paralelismos y Nada de Los Enemigos, por ejemplo. Un poquito de todo.

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