Chronicle (2012)

Chronicle (2012)
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Chronicle (2012)

Chronicle

Director:

Josh Tank

Reparto:

Dane DeHaan, Alex Russell, Michael B. Jordan, Michael Kelly

Género:

Drama, Ciencia Ficción

Año:

2012

Duración:

84 min.

7.0

· 6 Marzo, 2012

El director novel Josh Tank da una pequeña vuelta de tuerca a la temática de superhéroes, más concretamente a la rama iniciada en los 80 por Alan Moore.

Andrew, Matt y Steve son unos jóvenes de un instituto que una noche de fiesta consiguen poderes telequinéticos al entrar en contacto con un objeto extraño. Los tres jóvenes a partir de ese momento y de manera muy alegórica a lo que sucede en la adolescencia, irán descubriendo las capacidades de su cuerpo y mente. El problema surge en que como cualquier joven, deberán de seguir haciendo frente a las decepciones y frustraciones de la vida. La tentación de enfrentarse a los problemas por la vía fácil, debido a su descomunal poder, será insuperable para Andrew. Una vida cargada de dificultades a las que se siente incapaz de hacer frente, hará que explote su inmenso poder causando estragos en la ciudad de Seattle.

Como he comentado al principio, esta temática que surgió en los 80, lo hace ante la extenuación de los lectores de cómics de enfrentarse ante personajes estereotipados y planos, incapaces de presentar matices. Si no eres un villano, eres un ser perfecto. El dibujante y escritor Alan Moore, junto con otros autores durante esta generación, empieza amoverse entre los grises, lo que dio con historias redondas y de gran profundidad, como Watchment. Nacieron los meta-humanos, seres humanos con capacidades asombrosas que tenían que hacer frente a las lacras propias de su especie. Tal fue el éxito, que derivó en nuevos géneros (novela gráfica), hizo que nacieran nuevos sellos (Vertigo) y abrió el mercado a un público más adulto.

Este proyecto se caracteriza principalmente por dos cosas, la primera, lo relativamente “novatos” que son los integrantes del mismo. Los actores Dane Dehaan, Alex Russell y Michael B. Jordan que interpretan a los tres protagonistas respectivamente, apenas han tenido experiencia relevante en el mundo interpretativo, salvo quizás algún capítulo suelto de series tan conocidas como Ley y Orden  o Miénteme. Aún así elaboran una interpretación redonda y muy creíble, sin duda apoyada por la técnica empleada en este film.

Esta técnica seleccionada por el director es sin duda la segunda característica del proyecto. Denominada Cinema Verité, pretende presentar el film como un falso documental. Con esto se pretende empatizar y aproximarse al espectador de manera más directa lo que puede conseguir que todo sea más creíble. El director se apoya además en esta técnica para describirnos psicológicamente y de una manera inmejorable a uno de los protagonistas del film, Andrew (Dane Dehaan). Andrew utilizará su cámara para ir filmando absolutamente todo lo que ocurre a su alrededor, y como bien se destaca dentro de la propia película, lo hace por no  tener que enfrentarse al mundo, el cual no lo está tratando muy bien. Por miedo, más que por otra cosa, Andrew interpone un objetivo entre él y la realidad.

Esta técnica ha sido ya empleada en cine en numerosas ocasiones con un gran éxito. Si duda todos recordamos El Proyecto de la Bruja de Blair, aunque ha sido utilizada varias veces más en películas como Paranormal Activity o la española Rec. Este tipo de falso documental funciona muy bien con el terror, porque  al tener las cámaras unas “limitaciones”, obligan a acercarse mucho a los personajes y protagonistas, haciendo que la transmisión de emociones hacia el espectador sea mucho más intensa.

Este tipo de limitaciones es sin duda lo que saca un pero en la película Chronicle. Podríamos hablar de la realización de los poderes, pero los efectos especiales están tan bien realizados, que no cabe sino aplaudir por lo bien integrados que están en la cinta. El problema se centra más a la hora de encuadrar. Aquí nos enfrentamos a una historia algo diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en falsos documentales. Aunque intimista, debido al recurso de los superpoderes, el realizador se ve obligado a presentar planos generales para que el espectador aprecie la grandiosidad de los poderes, en especial cuando las cosas se complican. Esta técnica cargada de planos muy cercanos queda un poco limitada, más si cabe, teniendo en cuenta que el personaje que justifica que la historia se esté grabando, es el que pierde un poco la cabeza.

Es verdad que Josh Tank solventa estas limitaciones de una manera bastante aceptable y ocurrente, apoyándose en las cámaras de seguridad de una ciudad que nos vigilan diariamente, desde cajeros a móviles, pasando por coches de policía o cámaras situadas en los helicópteros de las fuerzas de seguridad. El problema es que dado la anterior trayectoria de la película, centrada en un personaje (Andrew) y en su cámara, esta edición de la última parte chirría un poco, además de que hace que el espectador se distancie bastante de la acción. Al no poder apoyarse tanto en los movimientos faciales producidos por las emociones, debido a la distancia, el film pierde algo de intensidad. Aún así es un pequeño pero para la buena realización de esta historia de “héroes”.

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